«En Cáceres se empieza a percibir sed de cambio, sobre todo en los barrios»

Luis Salaya en una calle del centro de Cáceres. :: lorenzo cordero/
Luis Salaya en una calle del centro de Cáceres. :: lorenzo cordero

aspirante socialista a la Alcaldía está seguro de que sus 26 años es un factor positivo para los votantes que vean las elecciones del 24 como una oportunidad de cambio político

ANTONIO TINOCO BADAJOZ.

Luis Salaya cree que puede ser alcalde el próximo 24 porque percibe en Cáceres «sed de cambio» y porque ve que sólo el PSOE puede ser alternativa al PP. El cambio para él sería que los barrios se sintieran «ciudad de Cáceres», lejos de la concepción de la que, según dice, tiene Elena Nevado, «una alcaldesa de cuatro calles del centro».

Tiene apenas 26 años y se postula para alcalde de una ciudad de casi 100.000 habitantes, como es Cáceres. ¿No siente vértigo?

Vértigo, no; sí responsabilidad.

Una respuesta muy de adulto.

No estoy de acuerdo con eso. Los adultos que no quieren que los jóvenes participemos en política intentan hacernos creer que la responsabilidad es cosa de adultos.

Pero la aventura en la que está no es comparable con las responsabilidades que ha tenido hasta ahora en el Consejo de la Juventud o en Juventudes Socialistas.

No sólo eso, creo que la máxima responsabilidad que se puede tener en política es ser alcalde, porque al final todo los que le pase a tus vecinos atañe al ayuntamiento. Es responsable hasta donde llegan sus competencias y más allá.

Pero hay cosas de las que el alcalde no puede responsabilizarse. Las competencias autonómicas o nacionales, por ejemplo.

El ayuntamiento es una institución tan pegada al ciudadano que todo lo que hagan las otras administraciones en la ciudad termina siendo responsabilidad del alcalde. También en lo que se refiere a la defensa de la ciudad, de la que ahora mismo estamos tan necesitados.

Sobre Cáceres recae el remoquete de conservadora. ¿Aquí el PSOE lo tiene más difícil?

Eso es un tópico. Hace unos días, un compañero de partido me decía lo mismo, que Cáceres era conservadora. Yo le contesté que lo era cuando tenía algo que conservar. Ahora tiene muy poco. Está arrasada. Ha perdido el peso cultural que tenía. Además, hay una imagen tópica de Cáceres según la cual empieza en la Cruz de los Caídos y acaba en la Plaza Mayor. Esa es la Cáceres que vende el PP, pero esta ciudad es muchísimo más: es la Mejostilla, Yopis Ivorra, Aldea Moret...

Pero el PSOE no aventaja en concejales al PP desde el año 83 y cuando ha gobernado lo ha hecho en coalición. La historia electoral muestra que el PP es el partido con más apoyos en la ciudad. En esta situación ¿qué armas de seducción va a emplear para cambiar esta historia?

Tenemos un proyecto valiente y una candidatura muy atractiva, con gente que trae una profunda renovación. Con eso y con un programa que incluye un proyecto de ciudad a medio y largo plazo estamos seguros de que vamos a seducir a los cacereños. Nosotros tenemos respuestas a la pregunta 'qué queremos que sea Cáceres de mayor'.

Aprovechar el turismo

¿Cómo se concreta ese proyecto?

Queremos que sea una ciudad que aproveche todo su potencial turístico. Creemos que la parte antigua está desaprovechada. Un turista la visita y se lleva la idea de que está en un museo estático, en el que no hay una buena oferta para los niños. Desaprovechamos otros yacimientos turísticos muy atractivos, como el patrimonio minero de Aldea Moret o el natural de los alrededores de Cáceres. Somos el municipio español con mayor término. Eso es una gran oportunidad.

¿Su proyecto es solo turístico?

No, es mucho más. Nosotros no debemos renunciar a la industria. Con una buenas comunicaciones, el alcalde tiene la misión de salir a ofertarle la ciudad a las empresas. Queremos que Cáceres sea una ciudad en la que se queden los jóvenes y los que se han ido puedan volver. Cáceres debe mirar mucho más a la Ribera del Marco, a sus barrios...

¿Todo eso lo tiene postergado el gobierno de Elena Nevado?

Sí. Nevado es una alcaldesa de cuatro calles del centro. Tiene abandonados los barrios. Ha olvidado que una ciudad se construye desde fuera hacia dentro. Nosotros queremos revitalizar los barrios y que las casas de cultura sean verdaderamente centros de difusión que hagan ciudad. Se ha olvidado también que teníamos una buena red de autobuses urbanos. Nosotros queremos acabar con la diferencia de oportunidades entre la gente de los barrios y la del centro, entre otras cosas porque la cohesión de la ciudad tiene mucho que ver con el empleo.

¿El ayuntamiento tiene que crear empleo?

Sí, pero no sólo empleo público. Tiene que crearlo sobre todo en colectivos jóvenes, discapacitados, mayores de 45 años... también tiene que ayudar a los que están fuera y quieran volver. Sabemos que hay muchos jóvenes cacereños con talento que se han ido a trabajar fuera y que quieren regresar a casa. Para ellos tenemos un plan de retorno del talento. En primer lugar elaboraremos un registro de los que estén fuera y quieran volver. Una oficina les asesorará sobre asuntos laborales, ofertas de empleo, etc. Así no se perderá el arraigo.

La creación de empleo público supone aumentar el gasto. ¿El PSOE subirá los impuestos?

No. La carga impositiva de los vecinos de Cáceres es ya muy fuerte.

Estas medidas son en la hipótesis de que el PSOE alcance la Alcaldía, pero la encuesta de HOY preveía una bajada para ustedes de siete concejales bajarían a seis.

Esa encuesta es de marzo. Tal como están las cosas es muchísimo tiempo. Creemos que hemos mejorado notablemente. Lo notamos en que hemos hecho una precampaña muy potente y llevamos una estupenda campaña. Estoy seguro no sólo de que el PP no logra la mayoría absoluta, sino de que vamos a ganar las elecciones.

Antes hablábamos de si sentía vértigo o no ante la responsabilidad de aspirar a la Alcaldía. ¿Ese vértigo lo pueden sentir los ciudadanos ante la posibilidad de que un joven de 26 años gobierne la ciudad?

El 55% de los cacereños que votaron en el 2011 no sintieron vértigo en apoyar a Elena Nevado, que no tenía experiencia política salvo la de estar en la oposición. ¿Por qué habrían de tenerlo conmigo? Los ciudadanos sienten más ilusión que vértigo. De hecho, lo que está ocurriendo en la sociedad es precisamente esto. Notamos sed de cambio y muchas ganas de probar nuevas formas de hacer política.

Puede ser que esa sed de cambio sea para los nuevos partidos.

No es verdad. La gente se ha vuelto a acercar a nosotros. Se nos mira con confianza.

Otro factor que puede operar en su contra para votarle es que todavía está estudiando.

Es verdad que me faltan algunas asignaturas para acabar Derecho, pero tengo una empresa de organización de eventos y de marketing y no voy a depender de la política en ningún caso.

Quiere tirar el Bloque C de la calle Ródano. ¿Por qué?

Ese bloque ha vuelto a ser una sede de actividades indeseables. Es el peor símbolo de la peor época de Aldea Moret. Los vecinos nos están pidiendo que lo tiremos como un aldabonazo de que las cosas en el barrio tienen que cambiar. De que ese derribo será un símbolo de regeneración. Nuestro plan para Aldea Moret no se agota en el derribo del Bloque C. Hay que aumentar la seguridad con presencia policial las 24 horas.

Imaginemos: es alcalde y quiere tomar una primera medida que simbolice el cambio. ¿Cuál?

Reunir a los vecinos y acordar un cambio en las líneas de autobuses. Sería fundamental para que se empezara a percibir de que ha llegado una nueva filosofía al ayuntamiento: la de que los barrios también son Cáceres.