De Brunei no vendrán en AVE

De Brunei no vendrán en AVE
Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

Cuando escribo estas líneas, Pablo Casado está llegando a Plasencia. Vendrá en coche pagado por todos, que es como se mueven los políticos. Y, claro, así se ven las cosas de otra manera. No me extraña que haya dicho que el AVE no tiene que parar en todas las ciudades extremeñas. No sabemos si hoy sacará la pata del agujero donde la metió cuando estuvo en Mérida. Esas palabras pasaron desapercibidas en aquel mitin, pero ahí estuvo el PSOE para mover el vídeo por las redes sociales.

Esta campaña un poco insulsa hasta ahora se anima con la visita del presidente de los populares, que lleva meses sin dejar a nadie indiferente. La intervención más mordaz de estos días la firma el candidato del PP extremeño. El presentador de Canal Extremadura Javier Trinidad le preguntó a Monago por su afición a Camela poco antes de las generales. Respondió que muchos extremeños se ríen de sus gustos por los grandes éxitos gasolineros porque sintonizan a Vivaldi y Beethoven. Todo ironía. Él, que es más campechano que la media, prefiere 'Corazón indomable'.

Y con todo, este no es el punto más 'kitsch'. Ese nos lo ha regalado Vox. No solo porque su candidato, Juan Antonio Morales, se pasee por la región confirmando a los vecinos que no se comen a nadie, sino por el detalle que desveló J. López-Lago en su crónica de hace dos días. El niño de Morales ha hecho la comunión y han colocado manteles de colores con la bandera de España. Me gustaría saber cómo tiene las colchas de su casa. O las toallas. Por 'escusear', que se dice por aquí. Esto es lo más llamativo de un partido que debe haber pedido a sus candidatos que rebajen el tono. En las entrevistas que hemos publicado, sus candidatos a alcalde están mucho más templados que sus líderes nacionales. Cualquier día nos dicen que ellos también son de centro.

A buen seguro que eso levantaría las carcajadas del PSOE, donde están tan eufóricos que saltan fronteras. Lo habrán escuchado si siguen a Vara, que quiere atraer a turistas europeos, sudamericanos pero, sobre todo, del sudeste asiático. A lo mejor somos el destino de la luna de miel del rey de Tailandia, el que acaba de coronarse y nos presentó a su esposa arrastrándose por el suelo (ella) junto a sus ministros. Entre Maha Vajiralongkorn Bodindradebayavarangkunl, que así se llama el monarca, y el sultán de Brunei van a arreglar los problemas de los extremeños, habida cuenta de que el desembarco de los jeques no se ha notado tanto como nos vendieron.

Ni el de Dubái, que fue recibido con honores de jefe de Estado, ni el dueño del Manchester City han cumplido con las expectativas que generaron. Ellos llegan en avión privado. Por eso Casado sabe que los extremeños no necesitamos que nuestro AVE pare en todas las ciudades y Morales se ha comprado ya los manteles con la bandera de España. Por si nos invaden.