El primer eléctrico de Audi tiene 408 CV y una autonomía de 417 kilómetros

En lugar de espejos retrovisores lleva dos cámaras con pantallas en el interior de las puertas. :: POLO/
En lugar de espejos retrovisores lleva dos cámaras con pantallas en el interior de las puertas. :: POLO

El e-tron mide 4,91 metros de largo y 1,93 de ancho y tiene un maletero de 660 litros, lo que le sitúa entre el Q5 y el Q7

JOSÉ ANTONIO POLOBARAKALDO (BILBAO).

Es el primer vehículo eléctrico de Audi, producido en Bruselas con los motores fabricados en Hungría.

Se trata de un SUV grande, con unas dimensiones entre el Q5 y el Q7, mide 4,91 metros de largo por 1,93 de anchura y 1,61 de altura; pesa en vacío 2.490 kilos, de los cuales 700 son de las baterías de alto voltaje, 396 voltios, ubicadas bajo el piso con unas dimensiones de 2,28 metros de largo por 1,53 de anchura y 0,34 de altura, refrigeradas por un gel que impide superar los 180 grados, sirviendo ese calor para el sistema de calefacción.

La batería ofrece una autonomía de 417 kilómetros y la recarga de sus 95 kWh se puede hacer con los cargadores suministrados, uno de 16 A (amperios) y 2,3 kW de uso domestico que necesita 40 horas o el de 32 A y 7,2 kW que acorta a 19 horas. Con una conexión especial trifásica de 400 voltios a 11 kW se reduce la carga a 8 horas y a final de este año estará disponible un cargador de 22 kW que lo hace en cinco horas.

Su precio está entre los 82.400 y los 96.950 euros y recarga el 80% en menos de media hora, con un cargador de 150 kW

La configuración es de la un todocamino, con una altura libre al suelo variable de 17,2 a 22,2 centímetros, ya que la suspensión es de muelles neumáticos de dureza variable. Tiene capacidad para cinco adultos y el maletero de 600 litros más otros 60 en el fondo. Puede arrastrar un remolque de 1.800 kilos.

Utiliza dos motores, uno delante de 135 kW (184 CV) para mover el eje delantero y otro detrás de 165 kW (224 CV) para el eje trasero, que en conjunto suministra 300 kW (408 CV), siendo por tanto un tracción integral permanente, quattro según la denominación Audi, capaz de alcanzar 200 km/h de velocidad punta y acelerar a 0 a 100 km/h en 5,7 segundos, teniendo una autonomía homologada de 417 kilómetros.

El cambio es automático de una sola velocidad y la marcha atrás. Los frenos de discos ventilados delante y detrás, con las pinzas de color naranja, monta un nuevo sistema electrohidráulico que aumenta la presión y permite mayor distancia entre disco y pastilla, minimizando el roce, pero acorta la distancia de frenada en un 20% gracias a que la máxima presión en emergencia se aplica en 150 milisegundos.

Cuatro son los niveles de acabado, desde el básico de 82.400 euros, al Black line edition que se pone en 96.950. Las llantas son de 19'' con neumáticos 255/55, de 20'', neumáticos 255/50 o de 21'', neumáticos 265/45; puede montar espejos retrovisores térmicos o cámaras de visión trasera que proyectan la imagen en una pantalla en cada puerta, muy cerca de donde se mira para el espejo, considerando que deberían estar en el tablero y así el conductor no tendría que mover la cabeza.

El habitáculo rezuma elegancia y tecnología, con una completa información por las dos pantallas centrales (de 10 y 9 pulgadas) y la de cuadro de instrumentos.

Según versiones equipa asistente de carril, luz de carretera automática, control de velocidad adaptativo, aviso de tráfico trasero, cámara de marcha atrás, asistente de colisión con frenada de emergencia, apertura remota del portón trasero, asientos delanteros eléctricos con calefacción, masajes y tapicería de cuero.