El rechazo de los Presupuestos aleja más el objetivo de déficit

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero./Efe
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. / Efe

Tanto la ministra de Hacienda como el Banco de España estiman que el desfase subirá hasta el 2,4%, un punto más del pacto con Bruselas, unos 12.000 millones de euros

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

La caída del proyecto de los Presupuestos ha tenido claras consecuencias políticas -la más directa ha sido la convocatoria de elecciones- pero por detrás irán apareciendo una cascada de cambios económicos que pueden desestabilizar la estimación de crecimiento económico de España para este año. Uno de los más importantes es el objetivo de déficit, que sin el proyecto presupuestario se aleja aún más de su cumplimiento.

Después de la batalla perdida de la ministra Montero de ampliar al 1,8% el objetivo para este año por la negativa en el Senado de PP y Ciudadanos, el compromiso en las cuentas públicas enviadas a Bruselas era alcanzar el 1,3%, algo poco realista según todos los analistas. Aún así, el proyecto incluía una batería de medidas en el plano de los ingresos -sobre todo por la subida del tipo mínimo del Impuesto de Sociedades al 15%- que suponían unos ingresos previstos de 5.600 millones de euros más este año.

Pero al tumbar el proyecto de Montero, la reducción del déficit pasa a depender solo del ciclo económico que tenga el país, lo que supondrá una moderación muy importante. Las previsiones del Gobierno estiman que España crezca un 2,2%, pero las tensiones comerciales a nivel internacional y, sobre todo, la incertidumbre sobre una salida ordenada o dura de Reino Unido de la UE podría hacer retroceder esta cifra.

La ministra de Hacienda advirtió que el desfase de las cuentas sin Presupuestos subirá hasta el 2,4% el déficit, algo que la ministra de Economía, Nadia Calviño, había repetido en innumerables ocasiones cuando se presentó el plan presupuestario. En ese momento podía parecer una ligera amenaza para que los grupos parlamentarios apoyaran sus cuentas, pero el estudio de los organismos nacionales le dieron la razón.

«Sin unos nuevos Presupuestos, el déficit oscilará entre el 2,2% y el 2,4%» maría jesús montero, ministra de hacienda

El Banco de España, por su parte, indicó que el desfase del déficit pasaría del 2% al 2,4% sin presupuestos, una cifra «muy alejada» de la meta del 1,3% prevista por el Gobierno, según explicó el gobernador Pablo Hernández de Cos en su comparecencia en el Congreso en la Comisión de Presupuestos. Esa décima de diferencia con el objetivo del 1,3% suponen unos 12.000 millones de euros de más.

La propia ministra Montero lo advirtió esta semana durante la presentación del proyecto de ley fallido en el Congreso: «Sin unos nuevos Presupuestos, el déficit oscilará entre el 2,2% y el 2,4%, cifras que están fuera de los parámetros de Bruselas». Por ello, explicó que tendrían que ponerse a trabajar para evitar que el déficit público suba hasta ese nivel y «recomponer la situación» de forma que la prórroga presupuestaria sirva para «atender necesidades urgentes y controlar el déficit».

Sin embargo, el análisis no es unánime porque los empresarios -Instituto de Estudios Económicos (IEE) y el Círculo de Empresarios- daban su opinión el pasado lunes sobre las cuentas que aún no se habían tumbado y expresaban que era mejor para la economía que no se aprobaran y seguir con los Presupuestos de Rajoy, «aunque tampoco son los mejores», reconocían.

Por parte de BBVA Research también argumentaron en su informe trimestral que de no aprobarse las cuentas, el déficit bajaría al 2%, frente al 2,3% previsto si salían adelante. Eso sí, ningún organismo cree que el objetivo del 1,3% sea viable con o sin Presupuestos.

Pensiones, salario mínimo y subida de funcionarios

Y es que a pesar de que los ingresos no se podrán cumplir, no solo por la falta de Presupuestos sino porque si se disuelven las Cortes se dejarán de tramitar nuevos impuestos como la 'tasa Google' y el de transacciones financieras ('tasa Tobin'), parte de los gastos sí están comprometidos. Es el caso de la subida de las pensiones conforme al IPC, el incremento del sueldo de los funcionarios un 2,25% y la subida del salario mínimo un 22% hasta los 900 euros al mes.

El Gobierno aprobó las tres medidas antes de que terminara el año por real decreto a sabiendas de los obstáculos que se avecinaban para aprobar el plan de Presupuestos. Suponen un gasto elevado ya que, por ejemplo, solo la revalorizaron de las pensiones supone 588 millones extra hasta un total de 153.000 millones, el 42% del gasto total del Estado.