La Bolsa se desploma un 3,6% atemorizada por el 'sudoku' electoral

Panel de la Bolsa de Madrid. /
Panel de la Bolsa de Madrid.

El Ibex-35 roza los mínimos del año y pierde un 8,8%, mientras la prima se sitúa en el entorno de los 125 puntos, a falta de una semana para que finalice 2015

JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

A las jornadas de resaca electoral españolas nunca se les había dado bien la Bolsa, y en esta ocasión los mercados no han defraudado, para delirio de los inversores. El complejo resultado electoral que ha surgido tras las elecciones generales de este domingo deja un abanico parlamentario completamente abierto, algo que al Ibex-35 le ha sentado mal: el selectivo se ha dejado finalmente un 3,6%, situándose en los 9.365 puntos. Es uno de los niveles más bajos de todo 2015, exceptuando el mínimo de los 9.291 puntos de octubre. A falta de siete sesiones hábiles para que finalice el año, pierde un 8,8% en lo que va de ejercicio. La sesión ha registrado una montaña rusa en la que amanecía con importantes caídas, para después recuperarse tímidamente a mediodía y al final liquidar en su peor registro de este 21-D.

Si el resultado hubiera sido un claro bloque vencedor, ya fuera liderado por el PP con Ciudadanos o por el PSOE con Podemos, no estaría cayendo tanto, explica Xavier Cebrián, analista de GVC Gaesco. Sin embargo, la posibilidad de que incluso puedan tener que repetirse las elecciones abre un periodo muy complejo, según este experto, para los accionistas. No saben si deben tomar posiciones en determinados valores o venderlas en otros, según el futuro Gobierno, y eso es lo que más asusta, indica Cebrián.

Muy diferente ha sido el comportamiento del resto de plazas europeas. Lo cierto es que la caída sí es directamente achacable a los comicios, puesto que el resto de Europa cotizaba en positivo durante la mañana, sostiene Javier Urones, analista de XTB. Sin embargo, las plazas continentales se han dado la vuelta a última hora después de que Wall Street abriera cediendo posiciones, arrastrando a los parqués de la zona euro. Al final, el Dax alemán ha perdido un 1%, el Cac francés un 1,3%, el Ftse londinense un 0,3%, el Eurostoxx-50 un 1,45 y el Mib italiano un 0,6%. La caída del selectivo español ha sido similar a la registrada tras la victoria de Mariano Rajoy con mayoría absoluta el 20 de noviembre de 2011. En aquella jornada posterior, el Ibex-35 se dejó más de un 3,5%.

Los valores que más terreno se están dejando esta mañana son los más afectados ante un posible cambio de color en el Gobierno. Todos los sectores regulados ceden con fuerza, como en el caso de los bancos, fundamentalmente los más ligados al mercado nacional. CaixaBank se ha dejado un 7,4%, Popular un 6,9%, Bankia un 5,15, Santander un 4,8%, BBVA un 4,7%, Sabadell un 4,6% y Bankinter un 3,6%. Por su parte, entre las eléctricas, las minusvalías han alcanzado el 5,3% de Enesa, el 4% de Red Eléctrica o el 3,95 de Enagás. También han caído con fuerza los títulos de Aena (-7%), por el peso que el Estado tiene en su accionariado (un 51%) y las posibles repercusiones de un cambio de Gobierno, si lo hubiera.

El complejo resultado electoral también está perjudicando al coste de la deuda española. La prima de riesgo es la única que se ha disparado en toda Europa. Lo ha hecho un 8% y se sitúa en el entorno de los 125 puntos básicos, una referencia de la que se había despedido ya a mediados de noviembre, y a la que ahora ha regresado. El interés que se exigen los inversores por el bono a 10 años sube hasta el 1,8%, cinco puntos más que el pasado viernes. Este incremento del coste de la deuda no perjudica, por ahora, al Tesoro, ya que la semana pasada ya había culminado todas las subastas de deuda previstas para 2015, a la espera del nuevo calendario del próximo ejercicio, que se publicará a mediados de enero. Además, para complicar el 'sudoku', la agencia de calificación Moodys ha indicado que la incertidumbre electoral podría frenar la esperada mejora de la nota de España, que se encuentra actualmente en el nivel 'Baa2' con perspectiva positiva.

Además, fuentes del mercado bursátil explican que las inversiones internacionales han quedado paralizadas por el laberinto político del 20-D. En las últimas semanas, los inversores extranjeros no habían realizado grandes movimientos, a la espera del dictamen de las urnas. Previsiblemente, habrá menos inversión extranjera en España en el primer trimestre del próximo año, anticipa Victor Peiró, analista de Beka Finance. De momento, los inversores se quedarán quietos a la espera de cómo transcurran los acontecimientos tras la constitución de las Cortes, el próximo 13 de enero.

Mientras que la Bolsa española profundiza sus caídas, el resto de plazas europeas se mantiene al alza, con subidas como las del Dax alemán (+1,5%), el Cac francés (+0,7%), el Eurostoxx-50 (+0,7%), el FTSE londinense (+0,8%) y el Mib italiano (+0,7%). La caída del selectivo español fue aún mayor con la victoria de Mariano Rajoy el 20 de noviembre de 2011. En la jornada posterior, el Ibex-35 se dejó más de un 3,5%, aunque en aquella ocasión iba en consonancia con el resto de mercados continentales ante los temores de ruptura de la zona euro.

Los valores que más terreno se están dejando esta mañana son los más afectados ante un posible cambio de color en el Gobierno. Todos los sectores regulados ceden con fuerza, como en el caso de las eléctricas (Endesa cae un 4,6%, Red Eléctrica un 2,9%, Enagás un 2,7% e Iberdrola un 1,9%). También sufren las entidades financieras, dependientes de las decisiones gubernamentales que afectan a los bancos, como Popular (-4,8%), Caixabank (-4,5%), Sabadell (-3,8%), Bankia (-3,5%), Bankinter (-2,3%), Santander (-2,1%) y BBVA (-2%). Por su parte, Telefónica pierde un 0,6%. Sólo se salvan de las minusvalías bursátiles títulos como los de ArcelorMittal (2,4%), Acerinox (2,3%), Sacyr (0,7%), IAG (0,5%) y Repsol (0,4%).

El complejo resultado electoral también está perjudicando al coste de la deuda española. La prima de riesgo es la única que se ha disparado en toda Europa. Lo ha hecho un 8% y se sitúa en el entorno de los 125 puntos básicos, una referencia de la que se había despedido ya a mediados de noviembre, y a la que ahora ha regresado. El interés que se exigen los inversores por el bono a 10 años sube hasta el 1,8%, cinco puntos más que el pasado viernes. Este incremento del coste de la deuda no perjudica, por ahora, al Tesoro, ya que la semana pasada ya había culminado todas las subastas de deuda previstas para 2015, a la espera del nuevo calendario del próximo ejercicio, que se publicará a mediados de enero.

Además, fuentes del mercado bursátil explican que las inversiones internacionales han quedado paralizadas por el laberinto político del 20-D. En las últimas semanas, los inversores extranjeros no habían realizado grandes movimientos, a la espera del dictamen de las urnas. Previsiblemente, habrá menos inversión extranjera en España en el primer trimestre del próximo año, anticipa Victor Peiró, analista de Beka Finance. De momento, los inversores se quedarán quietos a la espera de cómo transcurran los acontecimientos tras la constitución de las Cortes, el próximo 13 de enero.

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