Iberia y Vueling tendrían seis meses para reestructurar su accionariado tras un 'brexit' sin acuerdo

Avión de Vueling. /Archivo
Avión de Vueling. / Archivo

Deberían presentar un plan «preciso y completo» en las dos semanas siguientes a la entrada en vigor del nuevo reglamento europeo

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYOCorresponsal en Bruselas (Bélgica)

Bruselas dará un margen de seis meses a Iberia, Vueling y otras compañías integradas en el grupo IAG, para que reestructuren su accionariado y actualicen los permisos para seguir realizando vuelos intraeuropeos en caso de producirse un 'brexit' sin acuerdo. Así lo establece el nuevo reglamento redactado por la Unión Europea (UE) para evitar una interrupción brusca de las conexiones aéreas en ese hipotético escenario. El documento aún tendría que ser validado por el Parlamento Europeo y el Consejo pero da un respiro a las aerolíneas españolas para demostrar que más del 50 % de sus acciones están en manos de empresas comunitarias y no de terceros países, situación en la que se encontraría el Reino Unido con un divorcio a la brava el próximo 29 de marzo.

«Si, como resultado del 'brexit', una compañía aérea que posee una licencia de operación emitida por un estado miembro de la UE deja de cumplir con los requisitos de propiedad y control comunitarios, tendrá 6 meses después de la fecha de aplicación del Reglamento para cumplir todos esos requisitos», refleja el documento que ha conseguido un primer acuerdo entre la Eurocámara y la presidencia temporal rumana. Todavía necesita el visto bueno definitivo del propio Parlamento Europeo y el Consejo.

Iberia y Vueling forman parte del grupo anglo-español IAG (International Airlines Group), que también es matriz de British Airways, Avios o la irlandesa Air Lingus, que tiene una mayoría de capital que dejaría de ser comunitario tras un 'no deal'. Las aerolíneas que se encuentren en esa situación tendrían que presentar «en las dos semanas siguientes» a la entrada en vigor del reglamento «un plan preciso y completo con las medidas destinadas a lograr el pleno cumplimiento de los requisitos de propiedad y control» que deberían hacer efectivos en ese medio año de margen.

El pasado día 11 IAG intentó un primer blindaje al limitar al 47,5% la compra de acciones del grupo a sociedades extracomunitarias, in intento de sortear las restricciones europeas que en principio no corregiría la situación ante una salida caótica, puesto que la restricción no excluyó a potenciales inversores británicos.

De lo que se trata es de que esas compañías no pierdan la licencia operativa entre aeropuertos del bloque comunitario. Pero el acuerdo alcanzado incluye una disposición más que revela el endurecimiento de las posiciones de Bruselas en relación a un 'brexit' sin acuerdo. En la propuesta lanzada en diciembre por la Comisión Europea, como parte de los planes de contingencia, se proponía evitar la interrupción total del tráfico aéreo entre la UE y el Reino Unido con un reglamento que garantizase durante doce meses la prestación de determinados servicios aéreos entre los dos lados del Canal de La Mancha. También se planteaba extender la validez durante nueve meses de determinadas licencias de seguridad de la aviación.

Ahora se recorta esa opción a 7 meses. Esta disposición especial «garantiza el derecho a continuar brindando vuelos regulares en virtud de obligaciones de servicio público posteriores a la fecha de aplicación del 5eglamento, a fin de garantizar la continuidad de los servicios públicos mientras las autoridades nacionales hacen las adaptaciones necesarias a la nueva situación», reza en el documento.

Todas estas medidas de contingencia, como las hasta 19 planteadas hasta la fecha por la Comisión Europea (y que en su mayoría se encuentran en tramitación), quedan supeditadas a la reciprocidad. Esto es, a que Reino Unido tenga la misma deferencia con la parte comunitaria y mantenga canales abiertos que permitan una cierta transición que atenúe el posible impacto de una ruptura caótica.