Calviño evita confirmar ahora que el Gobierno vaya a revisar al alza la previsión del PIB

La ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, durante el desayuno celebrado hoy./Efe
La ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, durante el desayuno celebrado hoy. / Efe

Sí anuncia que el Estado ahorrará este año 2.000 millones al reducir un 43% la emisión de deuda prevista

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

La economía española crece a buen ritmo desde hace cinco años y lo seguirá haciendo «con tasas notables, superiores al 2%», a pesar del «entorno internacional complejo». Así lo aseguró hoy la ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, durante la inauguración de un desayuno organizado por la Agencia Efe. De hecho, estimó que 2019 cerrará con un avance del PIB entre el 2,2% y el 2,4%, «casi el doble que el promedio de la zona euro», y se situará «próximo al 2%» a final de 2020.

Se trata, por tanto, de un alza superior a la prevista por el Gobierno, que lo situó en su último informe en el 2,2% para este año y en el 1,9% para el próximo. Sin embargo, Calviño evitó confirmar que se vayan a revisar al alza estas previsiones, una tesis que sí mantenía hasta ahora el Ejecutivo. De hecho, hace escasos días la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, dijo que actualizarían el alza del PIB de este año «como mínimo al 2,3%». La titular de Economía, más moderada ahora, apuntó que «ya se verá» cuando envíen a Bruselas antes del 15 de octubre el borrador del proyecto presupuestario, para lo que tendrán en cuenta «toda la información disponible». Sin duda, el 'Brexit', la guerra comercial entre EE UUy China y la crisis en Argentina están detrás de esta prudencia, situaciones que la ministra reconoció que tendrán «efectos negativos».

En este sentido, sí admitió que el deterioro del entorno exterior está pasando factura al comercio mundial, cuya contracción se está «sintiendo» en el sector manufacturero español y está coartando las decisiones de los inversores, que buscan activos seguros ante el temor de que empeore la situación económica.

Pese a esto, hizo hincapié en que los países del entorno corrigen a la baja sus previsiones, mientras en España se ha hecho al alza, aunque sí admitió que «el crecimiento se va moderando». De igual manera, defendió que «el mercado de trabajo sigue manteniendo un ritmo de crecimiento notable (del 2,55% en agosto) dentro de la desaceleración normal que se da tras un buen ritmo de crecimiento». Eso sí, admitió que los datos reflejan una «ligera desaceleración», tal y como se esperaba, pero destacó en que sigue por encima de la economía y sin que haya burbuja en la construcción.

Lo que sí ve necesario Calviño es aprobar cuanto antes «reformas estructurales, sobre todo aquellas que puedan tener un mayor efecto tractor sobre el crecimiento». Y citó expresamente la «reforma fiscal, para un modelo mas justo y verde; la reforma laboral, con un nuevo Estatuto de los Trabajadores» además de un cambio en el modelo de pensiones «para garantizar su sostenibilidad».

Confianza en España

Por otra parte, la ministra anunció que España se ahorrará este año unos 2.000 millones de euros al tener que pagar menos intereses. Este ahorro es consecuencia de que el Tesoro Público va a reducir la emisión neta de deuda en otros 10.000 millones de euros para este año, cantidad que se suma a los 5.000 millones de recorte ya anunciado en abril. De esta forma, la emisión neta de 2019 se situará en 20.000 millones, lo que supone un volumen un 43% inferior al previsto a principios de año y la menor deuda de España desde 2007, según avanzó Calviño.

Calviño hizo hincapié en que por primera vez desde 2012 la emisión bruta del Tesoro para este año estará por debajo de los 200.000 millones, lo que atribuyó a la mejora de la prima de riesgo española, que se ha ido reduciendo de «manera sostenida» a lo largo del año. Esta menor deuda supondrá un ahorro de 2.000 millones este año según lo previsto a inicios del ejercicio al tener una carga de intereses por debajo del 2% del PIB, tal y como precisó.

«La confianza de los mercados internacionales es patente en los datos referidos a la deuda pública y estamos progresando en estabilidad financiera», presumió la ministra, precisamente el mismo día en que la confianza de los consumidores en la economía española se hundió en agosto hasta su nivel más bajo desde 2014, lastrada por la peor visión tanto de la situación actual como de las expectativas.