Las eléctricas prorrogan el futuro de la nuclear de Almaraz hasta 2028

Central nuclear de Almaraz. / Foto: Archivo | Vídeo: EP

Iberdrola, Endesa y Naturgy alcanzan un acuerdo para pedir la ampliación de vida de los dos reactores, una decisión que garantizaría trabajo por 25 años por su posterior desmantelamiento

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Las tres compañías eléctricas propietarias de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) han alcanzado esta madrugada un acuerdo sobre el futuro de la planta para pedir al Gobierno una ampliación de su vida útil, tras limar las asperezas que venían mostrando entre Iberdrola (con un 53% de la propiedad), Endesa (con un 36%) y Naturgy (con un 11%). En estos momentos, la asamblea de propietarios está sometiendo a votación la propuesta para presentarla oficialmente e iniciar todos los trámites, cuando apenas resta una semana para que venza el plazo legal para poder hacerlo, como marca la ley.

Finalmente, la central de Almaraz seguirá operando, sí así lo autoriza el Ejecutivo, prácticamente durante casi una década más. El primero de sus reactores hasta el año 2027 y el segundo hasta el 2028, tal y como establecía el calendario programado dentro del protocolo firmado hace pocas semanas por las tres propietarias junto a Enresa, la compañía pública que gestiona los residuos nucleares. Se trata de una petición de extensión de la vida útil de 7,4 años, a partir del momento en el que vence su licencia actual, en 2020 y 2021 en cada reactor, respectivamente.

Además, las tres compañías han confirmado el plan de negocio pactado hace dos semanas en el que se establecía que tendrían que realizar unas inversiones de unos 400 millones de euros en los próximos años en labores de mantenimiento y gestión de residuos, entre otras muchos aspectos característicos de esta actividad nuclear. Si cuando el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se pronuncie sobre esas labores a realizar la cifra que ponga sobre la mesa no supera en un 50% esos 400 millones de euros, las eléctricas no se plantearán los plazos de cierre prorrogado. Y si por el contrario lo que exija el CSN supera los 600 millones de inversiones, Ibedrola, Endesa y Naturgy se plantearían ese calendario de cierre hasta 2028. Sin embargo, fuentes cercanas a la negociación sostienen que dadas las últimas inversiones realizadas en la central en materia de seguridad y mantenimiento, casi sería imposible que las exigencias del CSN superaran esas cotas que se han acordado en este pacto.

Con esta decisión, el Gobierno autorizará previsiblemente la prórroga de la vida de la central. Y con ello, toda su zona de influencia -fundamentalmente el norte de la provincia de Cáceres así como toda Extremadura- se garantizan actividad económica y laboral ligada a la nuclear durante los próximos 25 años: la década que seguirá en vigor Almaraz así como otros 15 años en labores de desmantelamiento, apuntan desde Iberdrola. Su presidente, Ignacio Galán, ya apuntó esas perspectivas en su visita a Badajoz esta misma semana al poner la primera piedra en la central fotovoltaica de Usagre, la mayor de Europa.

Con el futuro de Almaraz encarrilado, las compañías discuten ya el plan de prórroga de las otras centrales en las que comparten accionariado: Vandellós II (Tarragona) y Ascó (Tarragona), cuyo cierre será posterior al de la planta extremeña. El calendario prevé que en 2035 cese su actividad la última nuclear en funcionamiento, la de Trillo (Guadalajara).