Dimite el presidente del Banco Mundial tras seis años en el cargo

Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial hasta el 1 de febrero. /Afp
Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial hasta el 1 de febrero. / Afp

A Jim Yong Kim le sustituirá su consejera delegada, Kristalina Georgieva, hasta 2022, cuando debería haber completado su mandato

R.C.

El presidente del Banco Mundial,el dirigente de origen estadounidense Jim Yong Kim, presentó este lunes y por sorpresa su dimisión al frente de la organización multilateral, según informó el organismo financiero en un comunicado. De acuerdo con la nota, la renuncia de Kim, que ha ocupado la presidencia del Banco Mundial durante más de seis años, será efectiva a partir del próximo día 1 de febrero. La consejera delegada del organismo, Kristalina Georgieva, será la encargada de tomar el relevo de forma interina en la presidencia hasta 2022.

«Ha sido un gran honor servir como presidente de esta notable institución, llena de personas apasionadas dedicadas a la misión de acabar con la pobreza extrema en nuestra vida», afirmó Kim al anunciar su dimisión, según la institución. Kim -doctor y antropólogo de 59 años experto en cuestiones de salud global- había sido reelegido en el cargo en septiembre de 2016 para un segundo mandato de cinco años, que comenzó el 1 de julio de 2017.

El organismo destacó que, bajo el mandato de Kim, los gobernadores de la institución aprobaron en abril del año pasado un aumento de capital histórico de 13.000 millones de dólares (unos 11.400 millones de euros aproximadamente) que permitirá al Banco Mundial ayudar a los países «a alcanzar sus objetivos de desarrollo mientras responden a crisis como el cambio climático, las pandemias, la fragilidad o la falta de inversión en capital humano». Asimismo, las instituciones del Grupo del Banco Mundial han proporcionado financiación a niveles nunca vistos fuera de una crisis financiera que se inició hace una década.

La institución, cuya sede se encuentra en Washington (EE UU), tiene como objetivos acabar con la pobreza extrema para 2030 e impulsar la prosperidad, centrándose en el 40% de la población de los países en desarrollo con menos recursos. Kim se unirá ahora a un fondo enfocado en la inversión en infraestructura en los países en desarrollo.