Pymecón

Construcción y economía circular

Palacio de Congresos de Plasencia/HOY
Palacio de Congresos de Plasencia / HOY
Gran parte de la capacidad de éxito en la lucha frente al cambio climático dependerá de cómo construyamos nuestras ciudades e infraestructuras

Acabar con el concepto ‘usar y tirar’. La economía verde y circular, que está muy relacionada con el cambio climático, persigue reducir el consumo y el desperdicio de materias primas, agua y fuentes de energía basándose en el principio de cerrar el ciclo de vida de la producción.

No hay duda de que está de moda. La economía verde y circular ha llegado al pleno de la Asamblea de Extremadura; la Junta está impulsando una estrategia al respecto que ya supera las 300 adhesiones de instituciones, colectivos, empresas y ciudadanía en general, entre los que no podía faltar Pymecon, que se ha incorporado a la plataforma de impulso creada al efecto, realizando diversas aportaciones a la misma. Además, la Universidad de Extremadura y el Ejecutivo regional han puesto en marcha un máster centrado en esta temática.

Y es que el sector de la construcción tiene mucho que decir en este ámbito, porque gran parte de la capacidad de éxito en la lucha contra el cambio climático dependerá de cómo construyamos nuestras ciudades e infraestructuras. La sostenibilidad y los impactos a largo plazo de las construcciones deben ser tenidos en cuenta en todo el proceso constructivo, desde el diseño hasta la edificación. Pero además, nuestro sector es clave a la hora de dar respuesta a las nuevas situaciones que provoca el cada vez más evidente cambio climático.

De esta manera, debemos avanzar en dos direcciones. Por un lado, aprovechando el desarrollo tecnológico y la innovación para realizar una utilización más eficiente de los recursos y, así, reducir la generación de residuos. En esta línea, la mejora del rendimiento de los edificios existentes o la construcción con criterios de eficiencia energética deben tener un protagonismo destacado.

Con la mente puesta en la sostenibilidad, surge el concepto de arquitectura sostenible, que no es sino la economía circular aplicada a la construcción. Esto significa la necesidad de mirar a largo plazo a la hora de plantear un edificio o infraestructura para facilitar su adaptación a un contexto que cambiará con los años.

Es decir, se deben tener muy en cuenta los materiales utilizados, pensando en un futuro quo no tiene que ser inmediato, por lo que el diseño también debe estar orientado a favorecer el desmontaje y la reutilización de los mismos.

Y por otro lado están los propios residuos de construcción y demolición (RCD) que son inevitables en una obra. Por norma general, son inertes –tierras, áridos, ladrillos, yesos, cristales, ferrallas o maderas, entre otros–, pero también hay algunos que son potencialmente peligrosos. En este sentido, es conveniente recordar que dichos residuos suponen un gasto –que no aporta ningún beneficio– de energía y materiales que podrían tener una segunda vida útil.

En esta línea, la fundaciónpymecon ha llevado a cabo y finalizado recientemente un proyecto de viabilidad para la gestión de los residuos no áridos de construcción, que son los que más problemática presentan a la hora de su gestión.

Y es que si queremos contribuir a reducir el impacto ambiental y a frenar el cambio climático, el sector de la construcción tiene que empezar a familiarizarse con conceptos como ‘ocupación verde’, ‘ecodiseño’ o ‘altas prestaciones energéticas’, campos en los que ya se está trabajando desde la Federación Regional de la Pequeña y Mediana Empresa de Construcción y Afines de Extremadura.