Carlos Arenillas también demandará a BBVA y Villarejo por el caso del espionaje

El expresidente de BBVA, Francisco González./R.C.
El expresidente de BBVA, Francisco González. / R.C.

El exvicepresidente de la CNMV y exconsejero del Banco de España pide a los supervisores que le aclaren cuál sería su postura en el proceso

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Carlos Arenillas, uno de los objetivos que aparecen en las filtraciones derivadas de las supuestas escuchas que BBVA encargó durante la presidencia de Francisco González, está dispuesto a demandar tanto al banco, como a su expresidente, Francisco González, y al excomisario José Miguel Villarejo, en prisión, por atentar contra su intimidad e incluso poner en riesgo información sensible vinculada a los puestos que desempeñó como vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y consejero del Banco de España.

Arenillas ha remitido sendas cartas a ambas instituciones, apuntan fuentes cercanas, en las que ha anunciado que en las «próximas semanas» interpondrá una querella, aunque no cita explícitamente el nombre del banco. Las informaciones publicadas desde mediados de enero vienen revelando que el ahora presidente de honor del banco presuntamente habría encargado seguimientos a empresarios, políticos y periodistas para evitar el desembarco de Sacyr y otros grupos empresariales para hacerse con BBVA entre 2004 y 2005. Arenillas habría sido uno de los espiados.

En la misiva que ha remitido al presidente de la CNMV, Sebastián Albella, y al gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, respectivamente, Arenillas pregunta cuál será la posición de ambas instituciones ante el procedimiento judicial que investigará los hechos. De esta forma, Arenillas se vale del cargo que tuvo en ambas instituciones para reforzar una defensa que va más allá de lo personal.

Expresa en la carta que en diversos medios de comunicación han aparecido informaciones y documentos en los que aparecen tanto su domicilio particular como los dos coches oficiales de la CNMV de los que hacía uso. «Según estas informaciones, tanto mi teléfono como el de personas de mi entorno y, cuando menos si no algo más grave, mi domicilio y, al menos, dos coches oficiales, fotografiados», afirma.

Además, puntualiza que el teléfono supuestamente intervenido era el de que usaba para las comunicaciones personales pero «sobre todo para las profesionales», por lo que afirma que «no solo se ha violentado» su intimidad, sino que también han comprometido «información confidencial» derivada de sus cargos institucionales tanto en la CNMV como en el Banco de España. Eso ocurrió mientras ejercía como vicepresidente de la CNMV y consejero del Banco de España, un periodo en el que le podría haber captado conversaciones de otras empresas o información sensible sobre las cotizadas que podría estar en manos de terceros.

Desde la CNMV y el Banco de España no han realizado ninguna declaración adicional al registro de esta misiva. El presidente del supervisor bursátil, Sebastián Albella, ya dio por prescritos los delitos derivados del presunto espionaje. La CNMV anunció hace algunas semanas que no va a emprender acciones legales ni acometerá una investigación.

Por su parte, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, se ha limitado a reclamar una investigación «con total profundidad y con la mayor prontitud posible», a fin de «eliminar y minimizar el riesgo reputacional potencial» para el BBVA, según declaró en los pasillos del Congreso.

Otras actuaciones

Por ahora, BBVA no se ha visto inmerso en ninguna investigación judicial, porque no ha recibido constancia de las demandas que iban a presentar alguno de los ciudadanos teóricamente espiados, como el exministro socialista y exdirector del Servicio de Estudios del propio banco, Miguel Sebastián, o la acción que iba a plantear la organización Manos Limpias. La corporación no tiene sobre la mesa «ninguna notificación» al respecto, según aclaró la semana pasada en uno de sus informes anuales.

Además, tenía de plazo hasta el pasado lunes día 18 para entregar en el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional los informes que obrasen en su poder sobre los trabajos que habría estado realizando para el banco Villarejo a través de la empresa de seguridad Cenyt. La entidad mantiene abierta una investigación interna que podría prolongarse durante varios meses. Ya ha anticipado que «no es posible predecir el ámbito o duración» de ese análisis «ni su posible resultado» o «implicaciones».