Popular releva a su consejero delegado para afrontar un drástico plan de recortes

Presentación de los resultados de Banco Popular. /
Presentación de los resultados de Banco Popular.

El banco anticipa que cerrará el año sin beneficios al realizar provisiones millonarias y confirma el recorte de plantilla para ahorrarse 175 millones de euros

JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

La crisis por la que atraviesa Banco Popular ha provocado un nuevo movimiento inesperado en su cúpula directiva. Después de completar la ampliación de capital por 2.500 millones de euros y de preparar un duro recorte de gastos, el consejo de administración de la entidad ha decidido sustituir al que hasta ahora era consejero delegado, Francisco Gómez, por Pedro Larena, quien asumirá el cargo desde hoy mismo.

Larena se encargará de la gestión ordinaria del negocio y tendrá la responsabilidad de ejecutar el plan estratégico presentado en la ampliación de capital. Se trata de una figura externa con la que Popular "inicia una nueva etapa de renovación y reestructuración de su negocio, para lo que ha separado la gestión de la actividad principal de la gestión del negocio inmobiliario y asociado".

Popular acaba de confirmar que va a emprender un firme plan de reducción de costes, con el objetivo de optimizar y adecuar la capacidad productiva al nivel de ingresos actual, que se encuentra fuertemente presionado por el entorno de tipos. De hecho, el director financiero de la entidad, Francisco Sancha, ha anticipado que el banco "acelerará las provisiones previstas durante el tercer y cuarto trimestre de este año", lo que supondrá materializar buena parte de los 4.700 millones estimados en dotaciones. Y supondrá que el banco "no va a reportar beneficios" este año.

Las ganancias netas del Popular se han reducido un 50% en el primer semestre del año hasta los 93 millones de euros, frente a los 187 que obtuvo en el mismo periodo del año pasado. Esta variación, según la entidad, se debe a la "intensa reducción de los márgenes por los bajos tipos de interés, la supresión de las cláusulas suelo y la dotación de 52 millones al Fondo Único de Resolución del BCE".

Como ya había anunciado la entidad en la ampliación de capital y con el fin de acelerar el ritmo de desinversión de activos no productivos y potenciar así las fortalezas de su negocio principal, el banco ha dedicado 106 millones a provisiones extraordinarias. Al anticipar dichas provisiones, en el segundo trimestre el beneficio ha sido cero. Y previsiblemente así seguirá hasta diciembre.

El nuevo consejero delegado se encargará de emprender un firme plan de reducción de costes, con el objetivo de optimizar y adecuar la capacidad productiva al nivel de ingresos actual, que se encuentra fuertemente presionado por el entorno de tipos. El modelo operativo resultante estará focalizado en la eficiencia y la rentabilidad.

El director financiero ha confirmado que este plan de recortes supondrá un ahorro de 175 millones de euros a partir de 2017, aunque implicará un coste de 375 millones en dos años. "Tiene que ver tanto en optimización de gastos de personal como de otros generales", ha afirmado Sancha, quien ha abierto la puerta a ajustes de plantilla y redes que, por ahora, ha querido cuantificar. Popular contaba hasta el pasado mes de junio con unos 13.400 empleados y más de 1.900 oficinas.

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