Los jubilados seguirán pagando la hipoteca con su pensión

Un grupo de jubiladas en un centro social. /A. G.
Un grupo de jubiladas en un centro social. / A. G.

La edad máxima que permite la banca para que el titular pueda liquidar su deuda se calcula por encima de los 67 años, y en algunos casos llega a los 80

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

La prudencia a la que ha instado el Banco de España a las entidades financieras a la hora de conceder hipotecas encuentra cada vez menos límites al menos en lo relativo al tiempo en el que el solicitante puede estar abonando las cuotas del crédito hasta devolver el último céntimo a su banco. Muchos de esos hipotecados estarán comprometidos con su entidad financiera incluso hasta que cumplan los 80 años, según las condiciones con las que las corporaciones están ofreciendo los créditos para vivienda en estos momentos. Así, pasan de pagar las cuotas con nómina a hacerlo con sus pensiones.

Esta posibilidad contrasta con el límite que hasta hace poco más de una década imponía la banca a la hora de autorizar la firma de una hipoteca: como máximo, el momento en el que el solicitante se jubilara. Esto es, a los 65 años. La vida de pocos préstamos inmobiliarios superaba esa barrera. Además, porque socialmente imperaba la idea de que en el momento de abandonar el mercado laboral, el jubilado no quería asumir más cargas en lo relativo a su vivienda, para disfrutar mejor de la 'edad de oro'.

Sin embargo, las hipotecas que ofertan los bancos en estos momentos permiten realizar cálculos de los plazos para devolver ese dinero con una nueva referencia de jubilación, la de los 67 años, que será la nueva edad oficial para retirarse del trabajo en el año 2027, cuando se complete la reforma de las pensiones aprobada en 2011 por la que se elevaba poco a poco esa edad. Para este año, quienes se jubilen deberán hacerlo cuando hayan cumplido 65 años y ocho meses, siempre que no hayan cotizado más de 39 años y medio -o a los 65 si su cotización supera esos 39 años y medio-.

De hecho, en casos como el Banco Santander o en Bankia, la edad máxima a la que se puede seguir pagando una hipoteca alcanza los 80 años. Se trata de abonarla prácticamente durante toda la vida, ya que la esperanza media de vida de los españoles se sitúa en los 82 años. En otras entidades, como CaixaBank, ese plazo máximo alcanza los 75 años. Y en algunas como BBVA, en los 70 años.

A la hora de estudiar la solicitud de los hipotecados, los bancos tienen siempre en cuenta la edad máxima que alcanzaría el mayor de los titulares del préstamo -si hay más de uno- cuando cumpla el plazo previsto de devolución. Es decir, si un matrimonio de 40 y 37 años, respectivamente, que haya adquirido una vivienda a principios de año quiere una hipoteca a 30 años la podrán obtener en un banco que limite la edad en el momento de liquidar todo el préstamo a los 70 años (los 40 del titular de mayor edad más los 30 de pago).

Estas condiciones cambian por completo la realidad financiera de las familias españolas, acostumbradas históricamente a dejar de pagar las hipotecas al jubilarse, e incluso antes de que llegara ese momento. Las condiciones sociales, con un acceso al mercado laboral cada vez más tardío y una falta de ahorros para adquirir una casa en edad temprana, llevarán a muchas familias de las que ahora se endeudan a seguir pagando cuotas hipotecarias con su pensión de jubilación, y no con la nómina del trabajo.

La recomendación del Banco de España apunta que el plazo máximo al que puedes pedir una hipoteca debe ser de 30 años, aunque hay entidades que pueden llegar a los 40 años, y que en el caso de las segundas residencias el límite se reduce a 25 años. Además, aconseja a la banca no conceder créditos por un importe que supere el 80% del valor de la vivienda -en los años previos a la crisis ese importe llegaba a superar el 100%-. Aunque no es una obligación legal, el supervisor condiciona ese porcentaje aplicando una mayor regulación en materia de dotaciones que debe realizar la entidad para ese tipo de casos.