El AVE llega el martes a Granada tras 20 años de retrasos

Estación del AVE./Efe
Estación del AVE. / Efe

La CNMC pide modificar «en profundidad» los peajes que Adif cobra a los trenes para que baje el precio de los billetes ante la llegada de nuevos operadores el año que viene

E. MARTÍNEZMadrid

Después de 20 años desde que se empezara a gestar el proyecto y un aislamiento ferroviario que duró más de tres años, Granada por fin estrena tren de alta velocidad este martes, aunque será un viaje de inauguración institucional y los pasajeros tendrán que esperar hasta el miércoles.

Será el presidente Pedro Sánchez quien realice el primer viaje en el Madrid-Antequera-Granada, que recorre en 3 horas y 5 minutos los 568 kilómetros que separan ambas ciudades. Habrá tres enlaces diarios por cada sentido con la capital y uno con Barcelona, con un precio promocional inicial de 35 y 45 euros respectivamente por trayecto. A la Ciudad Condal el viaje tardará 6 horas y 25 minutos para unir los cerca de 850 kilómetros que hay entre ellas.

Las primeras previsiones situaron la llegada de la alta velocidad a la ciudad andaluza en 2007, pero los retrasos han marcado la puesta en marcha de esta infraestructura. De hecho en 2015 la situación empeoró porque el tráfico ferroviario quedó cortado entre Antequera (Málaga) y Granada por una obras del AVE y lo que iban a ser seis meses se convirtieron en más de tres años. En noviembre del año pasado por fin entró en servicio un Talgo que comunicaba Granada con Madrid, pero en un trayecto que duraba más de cinco horas.

La CNMC pide modificar los peajes

Por su parte, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ve necesario «modificar en profundidad» los cánones que Adif cobra a los trenes por circular por las vías y por utilizar las estaciones para que puedan bajar los billetes de AVE y se compita en mejores condiciones con los nuevos operadores que llegan en diciembre de 2020.

De hecho, el regulador considera la fijación de estos nuevos peajes uno de los «desafíos» que condicionarán que «el desembarco de operadores genere una competencia intensa en el mercado y que los usuarios se beneficien de mejoras en los precios y en la calidad del servicio».

Así, explica que el peaje que pagan los trenes de Adif contribuye a amortizar la inversión realizada en la construcción del AVE (unos 33.500 millones de euros ya invertidos y 13.000 millones en construcción), costear su mantenimiento y a «incentivar el tráfico». Recuerda que en el caso de Italia se bajó un 35% el canon cuando su tren de alta velocidad se abrió a la competencia en 2001 para estimular la oferta.