Los ingresos por cotizaciones caen un 5,7% pese a crearse 540.000 empleos

Trabajadores y clientes en una oficina de la Tesoreria de la Seguridad Social. /
Trabajadores y clientes en una oficina de la Tesoreria de la Seguridad Social.

El Estado recauda 11.560 millones de euros por esta vía, 7 millones menos que en 2016, y se recupera los niveles de 2011

LUCÍA PALACIOSMadrid

Los más de 540.000 empleos creados en 2016 no han servido para mejorar el débil estado de salud de la Seguridad Social. Así, tal y como recoge el proyecto de Presupuestos Generales del Estado presentado hoy por el Gobierno, el sistema ingresará un total de 110.560 millones de euros en 2017 mediante las cotizaciones sociales, su principal fuente de financiación, lo que supone una caída del 5,7% respecto a las estimaciones de 2016, cuando se preveía ingresar 117.242 millones de euros por esta vía.

El propio ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, reconoció durante la rueda de prensa que el Gobierno pecó de ser demasiado benévolo y finalmente recaudó 103.516 millones, por lo que en este caso representaría un aumento del 6,8%. De hecho, Montoro explicó que durante los dos primeros meses del año los ingresos de la Seguridad Social se han elevado por encima del 5%, lo que muestra que "es diferente del pasado", y auguró que a medida que mejoren los salarios, la situación de la recaudación vía cotizaciones será "muy diferente" a la de ejercicios anteriores.

La base mínima de cotización de los autónomos se incrementa un 3%

Ya es un hecho. El Gobierno ha incrementado un 3% la base mínima de cotización a los autónomos, la misma subida que ya habían anunciado para las bases máximas de cotización, tal y como consta en el proyecto de Presupuestos presentados este martes en el Congreso.

El Ejecutivo calcula que en 2017 se ingresarán a las arcas públicas 11.558 millones de euros gracias a las cotizaciones de este colectivo, una octava parte de lo que supone el régimen general (84.474 millones). Pese a esta subida en la base mínima, la estimación del Gobierno es ingresar 800 millones menos que lo presupuestado el año pasado (12.358 millones).

Con esta subida, ocho de cada diez trabajadores por cuenta ajena y que cotizan por lo mínimo pasarán de cotizar 893,10 euros al mes a unos 920 euros.

De cualquier forma, se vuelve así a los niveles de ingresos alcanzados en 2011, cuando también se ingresaron 110.447 millones a la Seguridad Social por las cotizaciones. Durante los siguientes tres años lo que recaudó el Estado por esta vía fue cayendo exponencialmente, coincidiendo con los peores momentos de la crisis, cuando se llegó a acumular más de 6 millones de parados, con lo que -como no podía ser de otra forma- las aportaciones de los trabajadores menguaron considerablemente. En 2014 se alcanzó el mínimo de ingresos mediante cotizaciones, con 102.839 millones, y en los dos años siguientes, con la recuperación económica, volvió a experimentar un ligero repunte, algo que no se ha logrado este año.

La pregunta que uno se hace es: ¿cómo puede ingresarse casi 7 millones de euros menos pese a haberse creado más de medio millón de puestos de trabajo? Además, hay que tener en cuenta también que el Gobierno elevó para este ejercicio un 3% las bases máximas de cotización y otro 3% las bases de los autónomos, as lo que habría que sumar el crecimiento de las bases mínimas referenciadas en el SMI en un 8%, con lo que esta merma de ingresos resulta una paradoja. Las causas hay que buscarlas tanto en la precariedad de los empleos (los nuevos puestos de trabajo son la inmensa mayoría de carácter temporal y con sueldos muy bajos), así como en las bonificaciones que el Gobierno puso en marcha para fomentar la contratación.

De los más de 110.000 millones de euros que el Gobierno espera recaudar en 2017, la gran mayoría procede de las cotizaciones de los trabajadores y las empresas: más de 103.000 millones, lo que supone un 5,9% menos que en 2016. Otros 6.592 millones proceden de las cotizaciones de los desempleados y los 132 millones restantes se explican por el cese de actividad de los ocupados. Estas cantidades permitirán financiar un 76,3% del Presupuesto total, lo que representa siete puntos menos que en 2016.