Las entidades financieras «abren el grifo del crédito para los emprendedores»

Asistentes y ponentes de la mesa del emprendimiento en la sala de juntas del Diario HOY:: PAKOPÍ/
Asistentes y ponentes de la mesa del emprendimiento en la sala de juntas del Diario HOY:: PAKOPÍ

Empresarios y personas ligadas al ámbito de la financiación participan en una jornada sobre emprendimiento organizada por HOY y el Banco Popular

JOSÉ M. MARTÍN

Para emprender hacen falta emprendedores. Esta sentencia, que puede parecer una obviedad, fue una de las conclusiones en las que coincidieron todos los asistentes a la mesa de emprendimiento que se celebró el pasado jueves en las instalaciones del Diario HOY. La cita tenía como premisa analizar el acceso a la financiación de los emprendedores y para hacerlo contó con la presencia de representantes del mundo empresarial y de personas ligadas al ámbito de la financiación. Y en este caso el acuerdo fue casi unánime entre los participantes en esta jornada técnica, ya que la inmensa mayoría entendió que las entidades financieras tienen dinero para prestar y «ya han abierto el grifo del crédito», como expuso Juan Manuel Arribas, presidente ejecutivo de la Corporación Empresarial de Extremadura (CEX), uno de los invitados a la sesión.

El resto de personas que se sentaron para compartir sus ideas fueron Virginia Rodríguez, de Pádel La Cañada, que fue invitada como nueva emprendedora; Alfonso Bravo, consejero delegado del Grupo Antonio Bravo, que acudió a la cita en calidad de empresario consolidado; Juan Ignacio Mateos, responsable económico y financiero de Extremadura Avante; David Romero, director general de Extraval, y Juan Mariano Centeno, director comercial de Banco Popular, que actuó como entidad organizadora de la mesa.

El acto estuvo presentado por Luis Expósito, jefe de Extremadura y Badajoz de HOY, que también fue el encargado de lanzar las preguntas y moderar las intervenciones.

Los empresarios fueron los primeros en tomar la palabra en un turno en el que cada uno de los invitados dispuso de unos minutos para expresar su punto de vista acerca del emprendimiento regional.

En este sentido, Rodríguez, cuya empresa se dedica a la instalación de pistas de pádel y ha sido la responsable de la apertura del primer pádel indoor en Badajoz, consideró que el principal problema con el que se encuentran los emprendedores es la burocracia. «Los plazos son muy largos y los proyectos se eternizan. Por el contrario, he encontrado mucho apoyo en la banca», expuso. De acuerdo con esta opinión se mostró Bravo, miembro de un grupo que cuenta con empresas dedicadas al sector de los vehículos agrícolas, a la venta de coches y a la exportación de recambios de automóviles para toda Europa, Turquía y Egipto. «El grueso de nuestro negocio está en la exportación y ahí es donde he buscado la ayuda de las entidades bancarias, de Banco Popular en este caso», reconoció Bravo, que afirmó que muchos de los bancos con los que trabajaba dieron un paso atrás con la crisis, lo que supuso un problema para un conglomerado empresarial que tiene 150 trabajadores. «Ahora los bancos te llaman para ofrecerte dinero, aunque tengo que decir que yo nunca he tenido problemas para acceder a la financiación para la exportación», resumió este empresario.

El siguiente en tomar la palabra fue, precisamente, el director Comercial de Popular en la región, que quiso dejar patente que las líneas de negocio que más interesan a la entidad bancaria van dirigidas al segmento de la pequeña y mediana empresa, microempresas, autónomos y comercios, así como gestionar el ahorro de las familias. «Nuestro objetivo principal es ganar presencia en estos segmentos, donde somos líderes, y, sobre todo, con el apoyo a emprendedores. En el caso de los empresarios más consolidados, les brindamos apoyo en su periplo internacional, queremos crecer con los empresarios extremeños que están saliendo al exterior y necesitan una entidad financiera que les acompañe en esa nueva tarea», certificó Centeno.

Por su parte, Arribas se mostró sorprendido por la escasa aparición de la palabra 'crisis' en las intervenciones que le precedieron. «Esto quiere decir que la estamos superando», vaticinó. En su análisis de la situación regional, el presidente de la CEX entiende que el tejido empresarial de Extremadura no es tan denso como en otras comunidades y como sería conveniente para nuestra economía, pero a su vez, y apoyándose en la intervención de Bravo, se alegró de que las entidades bancarias quieran volver a colocar su dinero. «En el fondo ese es su negocio y refleja que estamos saliendo de ese cuello de botella que era para los emprendedores el acceso a la financiación», dijo Arribas.

Apoyo económico

Extremadura Avante es una empresa pública cuyo objeto social es el servicio a los empresarios y al resto de agentes económicos que contribuyen al desarrollo económico y social de la región. Estuvo representada en la mesa de emprendimiento por su responsable económico, que explicó que su función es prestar un apoyo económico complementario al de los bancos y que una de sus funciones principales es acompañar a los emprendedores, sobre todo en las fases previas a la apertura de su negocio. «Cada empresario tiene unas necesidades, pero es verdad que el perfil del emprendedor está cambiando y se relaciona cada vez más con las nuevas tecnologías, por lo que necesita un acompañamiento diferente», remarcó Mateos, añadiendo que en este ámbito, la empresa pública realiza un paso previo al que desarrolla la banca y ayuda a los emprendedores a elaborar su plan de negocio para que les sea más sencillo solicitar créditos. Al igual que sus compañeros de mesa, el responsable económico y financiero de Extremadura Avante, opinó que el problema de acceso a la financiación ya es cosa del pasado. «Creo que en el entorno que tenemos ahora mismo hay un exceso de liquidez por el dinero que Europa ha insuflado a la banca, pero también hay una mayor incertidumbre y se requiere compartir el riesgo y que los proyectos vayan bien armados y sean solventes», relató.

La última persona en intervenir en esta primera ronda de alocuciones fue Romero, que aportó un punto de vista diferente y se posicionó en contra de algunas afirmaciones realizadas anteriormente. No es tan optimista en cuanto a la finalización de la crisis. «Recibimos muchos proyectos de reestructuración y todavía hay empresarios que acuden a nosotros, sobre todo jóvenes, que no encuentran financiación. Hay que llevar el crédito a todos los empresarios, no solo a aquellos que están consolidados», solicitó el director general de Extraval, que es una sociedad de garantía recíproca extremeña. Es decir, una entidad financiera sin ánimo de lucro cuya intención principal es procurar el acceso al crédito de las pequeñas y medianas empresas y mejorar sus condiciones de financiación a través de la presentación de avales ante bancos o cajas de ahorros. «A la banca todavía le cuesta prestar dinero a proyectos innovadores, que son, principalmente, los que recurren a nosotros, aunque es cierto que es difícil garantizar la solvencia y viabilidad de un proyecto de innovación», reconoció Romero. Por el contrario, sí se posicionó del lado del resto de ponentes al afirmar que es necesario que los emprendedores estén bien formados y sus proyectos estén trabajados.

Al concluir las intervenciones de todos los presentes, el moderador dio paso al debate. Para ello dejó en el aire varias cuestiones, que los participantes en la mesa fueron recogiendo. «Dando por abierto el grifo de la financiación, ¿qué situación nos encontramos ahora?», interpeló Expósito al conjunto de asistentes. La respuesta fue clara: «Hay menos proyectos de los que nos gustaría, pero estoy convencido que el futuro más inmediato nos aportará nuevas oportunidades, en las que no dudamos estar», señaló Centeno. Algo que Bravo achacó a que son necesarios más apoyos y menos trabas por parte de la administración pública. «Nunca he recibido una subvención de la Junta en ningún tema. Creamos riqueza y empleo, pero no somos subvencionables y yo necesito apoyo como necesita todo el mundo», expuso el empresario. Apoyando esta teoría, Rodríguez fue más allá: «Mi sensación es que se habla mucho de macrocifras, pero no se llega al empresario real», puntualizó la única mujer presente en la mesa.

Los representantes de las entidades financieras rebatieron esta impresión y Arribas afirmó que existe muchas líneas de financiación para pequeños proyectos. «El 24% de nuestra base de clientes en Badajoz son pymes y autónomos y comercios y en el caso de Cáceres alcanzamos el 22%», expuso Centeno. La internacionalización fue uno de los temas que más espacio ocupó en el debate, algo que se debió a dos factores. En primer lugar, los ponentes relacionaron los intentos de los empresarios de salir al exterior con la crisis económica que ha sufrido nuestro país y, por otro lado, se presentaron algunas de las complicaciones más importantes que tienen las empresas extremeñas para exportar su producción. «La crisis obligó a salir de la comodidad de los mercados locales, del mismo modo que llevó a los empresarios a buscar financiación más allá de las entidades bancarias», según Arribas y el resto de integrantes de la jornada, que mostraron su apoyo a la afirmación.

Apoyos

Esta situación, según el responsable económico y financiero de Extremadura Avante, «nos ha llevado a prestar apoyo en esta línea y a ofrecer productos complementarios a la banca, como los préstamos participativos». La crisis ha influido, pero también se ha producido un cambio de mentalidad, que quedó reflejado en la afirmación del presidente de la CEX: «Nacimos para traer inversores a Extremadura y ahora estamos ayudando a empresarios extremeños a salir al exterior».

Los problemas para llegar a otros mercados se sitúan en varios ámbitos, a entender de los ponentes. La pérdida de competitividad de las empresas extremeñas por las carencias en transporte fue el primero en aparecer. La ubicación de Extremadura, así como la situación de sus infraestructuras y las necesidades en el transporte, es un valor a tener en cuenta a la hora de competir y de sacar los productos a destino, apuntó Centeno, según le trasladan los empresarios en las reuniones que habitualmente mantiene con ellos. «Esto nos obliga a llevar nuestra mercancía en camiones hasta Europa central», apostilló Bravo, que también dirigió la mirada hacia la burocracia en este aspecto, algo que Rodríguez confirmó en base a su experiencia personal.

El tamaño de las empresas extremeñas es otra de las dificultades que surgieron de la conversación. «Al igual que no todo el mundo vale para emprender, tampoco todas las empresas pueden exportar su producción. Hay que tener una estructura adecuada para el proceso de internacionalización. En Extremadura es muy difícil porque el tamaño de las empresas es muy pequeño», remarcó Arribas. Por este motivo, el apoyo de las entidades bancarias y de las sociedades públicas se vuelve una necesidad para los empresarios que buscan mercados más allá de las fronteras extremeñas. «Desde Extraval queremos ayudar a las empresas que quieren salir de Extremadura y trabajamos con otras sociedades de garantía recíproca europeas para conseguirlo», indicó Romero. «Donde tampoco encontramos facilidades las empresas que exportamos es en la administración pública», cerró este capítulo Bravo.

El acuerdo volvió a la mesa cuando el moderador preguntó si era buen momento para crear una empresa. La respuesta fue afirmativa, aunque el panorama no es idílico y hay sombras de incertidumbre. El 'Brexit' y la parálisis política, debido a la repetición de las elecciones en España, han creado un clima de cierta inestabilidad. «Hemos observado una desaceleración de crecimiento en los últimos seis meses, que puede achacarse a estas cuestiones», según Mateos.

El resultado del referéndum en Reino Unido para abandonar la Unión Europea puede tener, para Arribas, una vertiente positiva y es que los países miembros den un paso adelante en su relación. «Armonizar toda la normativa, sobre todo la fiscal, sería una buena noticia», interpretó el presidente la CEX.

Otro de los acuerdos alcanzados en la mesa fue que para ser emprendedor hace falta, ante todo, espíritu de empresario. «Somos arriesgadores, más que empresarios», planteó Rodríguez, en referencia a las dificultades a las que se enfrentan, como el retraso a la hora de cobrar o la puesta en juego de su patrimonio personal, mientras que sus compañeros asentían. «Hay mucha gente joven entrando en el sector de la innovación, pero el miedo existe y es difícil arriesgar», lamentó Romero.

Los emprendedores, en un mercado globalizado tienen mucha competencia y más si deciden internacionalizar sus empresas. Por este motivo, los representantes de las entidades financieras consideraron que es necesario un plan de negocio establecido, tener los pies en la tierra y creer en su negocio. «Si el empresario no cree y no arriesga su dinero, no puede pretender que las entidades financieras lo hagan», entiende Arribas. Por este motivo, Centeno concluyó que «siempre estaremos cerca de aquellos empresarios que confíen en sus proyectos, que analicen su estructura de costes, que actúen con previsión y con buenos planes de futuro».

 

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