Solo seis comunidades cumplirán el déficit, que se desviará hasta el 1%

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. /
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

Andalucía, Canarias, Galicia, Asturias, La Rioja y País Vasco serían las que más se acerquen a las previsiones, frente a Cataluña, Extremadura, Murcia, Comunidad Valenciana y Aragón, según la AIReF

JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) sostiene no sólo que España va a incumplir el objetivo de déficit público, sino que las comunidades autónomas podrían llegar a triplicar las estimaciones y, sobre todo, que las cifras de la Seguridad Social acabarán completamente descuadradas. Es el análisis que este organismo ha puesto sobre la mesa esta mañana en la presentación del Informe sobre los Presupuestos de las Administraciones para 2016.

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El conjunto de las comunidades podría registrar un déficit que llegaría al 1% de su Producto Interior Bruto (PIB), frente al 0,3% calculado inicialmente por el Gobierno. El año pasado cerraron con un descuadre del 1,3%. Para el organismo, el incumplimiento del año pasado hace que sea improbable cumplirlo en 2016, aunque también indican que se podría reducir de manera significativa.

La AIReF estima que el déficit autonómico se podría mover entre un máximo del 1% y un mínimo del 0,6%, en el mejor de los casos. De hecho, el presidente de la institución, José Luis Escrivá, ha indicado que si todas las comunidades cumplieran con la regla de gasto podrían cumplir con el objetivo estimado por el Ministerio de Hacienda. Aunque eso conllevaría a realizar nuevos planes de ajuste que no todas se muestras partidarias de aplicar al ritmo actual. En cualquier caso, la AIReF considera que es probable que lo hagan Andalucía (con un déficit que, en el mejor de los casos, se situaría en el 0,2%), Canarias (0,4%), Galicia (0%), Asturias (0,2%), La Rioja (0,2%) y País Vasco (0,2%). El riesgo sería moderado para Navarra (0,4%) e Islas Baleares (0,4%).

Por otra parte, se encuentra el grupo de regiones que presentan un riesgo elevado. Se trata de Cantabria (0,5%), Castilla y León (0,6%), Castilla La Mancha (0,7%) y Madrid (0,7%). Y en último lugar, aquellos territorios con un riesgo muy elevado de incumplimiento, como Cataluña (1%), Extremadura (1%), Murcia (1,2%), Comunidad Valenciana (1,3%) y Aragón (0,8%).

El organismo fiscal ha recordado que es necesario aplicar medidas tanto preventivas como posteriores de incumplimiento recogidas en la Ley de Estabilidad Presupuestaria; pero Escrivá también ha reconocido que hay objetivos que no son factibles. De hecho, la AIReF ya planteó en su momento la posibilidad de introducir objetivos asimétricos dependiendo de la situación de cada región, porque hay varias categorías de incumplimiento.

Sin embargo, el grueso del problema del déficit público español se encuentra en las cuentas de la Seguridad Social. La AIReF anticipa no solo que se incumplirá en 2016 el objetivo fijado; sino que además estima que hasta el año 2020 acumulará un descuadre superior al 1% del PIB. De hecho, Cristina Herrero, directora de la División de Análisis Presupuestario de la AIReF, ha afirmado que los actuales Presupuestos Generales del Estado prevén un crecimiento de las cotizaciones que no es realista. Mientras que el Gobierno anticipa un alza de estos ingresos del 6%, frente al 3% calculado por la AIReF, aunque el sistema necesitaría un alza del 15%. La organización ha insistido en que es necesario diversificar las fuentes de financiación, no sólo con cotizaciones, sino también con impuestos, para asegurar su estabilidad.

En su conjunto, el déficit público español cerraría el año con un registro del 4% del PIB, lo que supondría una rebaja de 1,2 puntos sobre la liquidación de 2015; aunque otros 1,2 por encima del objetivo programado. Si el actual o el futuro Gobierno quieren cumplir estrictamente con las estimaciones oficiales, el ajuste de gasto alcanzaría los 6.000 millones de euros. A la Administración Central le beneficiará la recuperación de la actividad económica, la disminución de los intereses de la deuda, pero, en cualquier caso, necesitaría un recorte adicional de las cuentas. Por ello, José Luis Escrivá ha insistido en que el actual calendario de déficit no es realista ni factible, instando a modificarlo para que los objetivos de todas las Administraciones coincidan con los resultados finales.

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