La protectora El Refugio pide 41 años para el dueño del criadero ilegal de perros de Don Benito

El Juzgado de lo Penal Número 1 de Don Benito juzga este miércoles al propietario de las instalaciones, donde en diciembre de 2015 la Guardia Civil intervino esos animales

EFE

La Protectora de Animales 'El Refugio' de Madrid solicita hasta 41 años de cárcel para el propietario de un criadero ilegal en Don Benito (Badajoz) donde había 55 perros enjaulados y que se encontraban hacinados en pequeñas jaulas y en condiciones higiénico-sanitarias precarias.

El Juzgado de lo Penal Número 1 de Don Benito juzga este miércoles al propietario de las instalaciones, donde en diciembre de 2015 la Guardia Civil intervino esos animales.

A la espera del comienzo del juicio el presidente de la Protectora, Ignacio Palomares, personado como acusación, pide una condena de prisión por 55 delitos de maltrato animal, además de tres años de cárcel por un delito de falsedad documental.

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A su juicio, se trata de un caso ejemplar para la justicia ante el que su entidad está consternada por la magnitud de los hechos.

Por su parte, la Federación de Protectoras Animales de Extremadura (FEPAEX), presentada también como acusación popular, solicita un año y seis meses de prisión para el acusado.

Además, solicitarán que se le impute un delito por intrusismo profesional pues «ejercía labores que no le correspondían sin estar en posesión de la titulación pertinente y colegiado en un Colegio Oficial de Veterinarios», según ha explicado el abogado de la Federación, Agustín Mansilla.

Al respecto, propondrán durante la vista la imputación de un delito continuado de maltrato animal para el acusado aunque ha adelantado que, en función del desarrollo del juicio, mantendrá su acusación o se adherirá a la de 'El Refugio' solicitando un concurso real de delitos.

Por último, FEPAEX considera que debe procederse a la inhabilitación de cualquier oficio o profesión relacionada con animales durante al menos tres años, e incluso, la prohibición de tenencia de animales para el acusado.

Los hechos se remontan al mes de noviembre de 2015 cuando la Guardia Civil intervino en el criadero.

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) detuvo a esta persona como supuesto autor de los delitos de maltrato animal, intrusismo profesional, estafa y falsedad documental.

Según señaló, el detenido se dedicaba a la cría ilegal y comercio de perros sin contar con las autorizaciones pertinentes y que algunos de los perros presentaban amputaciones de rabos y orejas, intervenciones en cuerdas bocales e, incluso, cesáreas mal practicadas.

También se intervinieron cartillas en blanco, documentos que pretendían amparar la legalidad en la tenencia de los perros.