«Llevo quince meses y ya me han visto cinco oncólogos distintos»

Elisa, Antonio y Paqui muestran la recogida de firmas. :: e. d./
Elisa, Antonio y Paqui muestran la recogida de firmas. :: e. d.

Los enfermos de cáncer inician una recogida de firmas

ESTRELLA DOMEQUE DÍAZ

Del doctor Rodríguez a la doctora Díaz, de Díaz a Quintana, de Quintana a Carbonell. Y suma y sigue. «Llevo quince meses con esto y me han visto ya cinco oncólogos distintos». Es la voz de Antonio, de 59 años. Con 'esto' se refiere al cáncer de pulmón que padece. Políticos y sindicatos médicos se han pronunciado en las últimas semanas sobre la situación del servicio de oncología del hospital comarcal, pero faltaba la voz de los que, desgraciadamente, sufren esta enfermedad.

«Me siento desamparada», lamenta Elisa Lozano, de 41 años, que vive en vilo desde que hace siete años le diagnosticaran cáncer de ovarios. Su «superhéroe», como le llama, fue entonces el doctor José Manuel Rodríguez. «Es muy difícil interactuar con un oncólogo y que de la noche a la mañana me cambien a mi médico desde hace siete años por otra persona, me resulta difícil y me genera inestabilidad», expresa esta aficionada de la monta a la amazona y natural de Villanueva de la Serena, que asiste a revisiones semestrales de las que nunca sabe si le cambiarán la cita. «Antes estaba muy segura con esa persona y ahora tengo una sensación muy extraña».

Ahora, el mundo se para cada vez que coge el pomo de la puerta de la consulta, «mi corazón va a mil por hora hasta que escucho que va todo bien». El sentimiento es el mismo en Antonio, que ha visto ya cómo cinco especialistas se estudian en el momento su expediente para dar respuesta a las preguntas que muchas veces no tiene ni tiempo de realizar. «Cada vez que vienes tienes a uno nuevo y eso hace que este profesional tenga que pararse una hora como mínimo a ver el expediente. Una hora multiplicada por más de diez pacientes que tenga quiere decir que no salen las cuentas...», explica con resignación.

«Cada vez es uno nuevo y eso hace que tenga que pararse una hora como mínimo con el expediente»

Así, recuerda cómo uno de estos profesionales apenas le dejó sentarse en una de las revisiones, antes de darle una cita para el 10 de junio. «¿Me asegura usted entonces que para ese día sigo vivo?», preguntó al oncólogo con esa misma resignación. Su mujer Paqui, sin embargo, sí que tomó asiento para que el médico diera respuesta a todas esas inquietudes que tenía por la enfermedad de Antonio: «Solo tenemos palabras de agradecimiento hacia los profesionales que están haciendo todo lo que pueden. Pero lo que no puede ser es que vengan médicos de Badajoz o de Cáceres y estar con el expediente 45 minutos, eso afecta a la atención porque con el siguiente vas a tener menos tiempo».

Por todo ello, sobre las palabras del consejero de Sanidad, José María Vergeles, de que en la actualidad la plantilla es la equivalente a cuatro especialistas, los tres coinciden: «Son solo parches». No tienen esperanza en el futuro, se sienten abandonados y desconfían de los anuncios que les llegan. «No nos lo creemos, nadie replica a estos señores y a la sociedad le parece que sí, que vamos a tener cuatro oncólogos, cuando la realidad es que vamos a tener a una y que se tendrá que ir de vacaciones».

Ese futuro incierto terminaría, según ellos, en la desaparición de este servicio de oncología. «Los mismos profesionales te dicen que hay que moverse porque la situación es caótica». Por eso, Elisa inició hace unas semanas una recogida de firmas en la plataforma Change que suma ya casi 6.400 firmas: «Empecé con esto por mi futuro, pero también por el de mucha gente, ya que por desgracia esto al final le puede tocar a cualquiera».

También han formado en redes sociales la Plataforma Hospital Comarcal Don Benito-Villanueva, con alrededor de 600 miembros. Pero ahora quieren dar un paso más. De las redes quieren pasar a la calle para hacerse escuchar y piden para ello el apoyo de una población comarcal que suma alrededor de 150.000 personas. El mensaje es claro: «Hay que manifestarse y esto se tiene que dar a conocer, que la gente se entere de cómo vive Extremadura».