La justicia se acerca a las aulas

Escenificación del juicio en la tercera fase del proyecto. :: hoy/
Escenificación del juicio en la tercera fase del proyecto. :: hoy

Alumnos del IES Cuatro Caminos de Don Benito han participado en el proyecto piloto 'Educando en Justicia Igualitaria' | La juez Beatriz Miranda coordina este programa que pretende trasladar a los jóvenes que existen formas no violentas de resolver conflictos

ESTRELLA DOMEQUE DÍAZ

Don Benito. Acercar la justicia a los jóvenes y trabajar en profundidad la igualdad. Ese era el objetivo de la primera edición del programa 'Educando en Justicia Igualitaria' que se ha desarrollado como experiencia piloto durante este pasado curso en el IES Cuatro Caminos. «Nos ha permitido trasladar a la juventud que existen otras formas de resolver conflictos personales, otra manera de ver el mundo más humana y no violenta, que toma como base el respeto a la persona y les traslada que la Justicia debe ser el último peldaño a subir», explica la magistrada del Juzgado de lo Penal de Don Benito, Beatriz Miranda.

Natural de la localidad cordobesa de Cabra, pero ejerciendo su profesión en la localidad dombenitense desde hace ocho años, ella ha sido la encargada de coordinar el programa, diseñado en un formato de tres bloques por la Asociación de Mujeres Juezas de España. Para su desarrollo ha contado con la colaboración altruista de miembros de los distintos colectivos que trabajan en el ámbito judicial como la Administración de Justicia, fiscalía, abogacía, Instituto de Medicina Legal y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, además del propio centro educativo.

Proyecto en tres fases

«Es un mundo desconocido para ellos. Conectan mucho con lo que ven en televisión, que no siempre se ajusta a la realidad»

Tras una primera fase de charlas sobre temas como la violencia de género, delitos contra la libertad sexual, estereotipos sexistas, discriminación entre hombres y mujeres o desigualdades en el ámbito laboral, la segunda fase llevó a los chavales a conocer las instalaciones del edificio judicial en Don Benito y del Instituto de Medicina Legal de Badajoz.

En el tercer bloque, los estudiantes de 4º de ESO trabajaron en varios grupos las materias propuestas realizando un proyecto en el que debían aportar una visión crítica de una situación problemática y aportar una solución para mejorarla. El trabajo ganador versaba sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres, exponiendo una situación no justificada de trato desigual en el ámbito laboral, con claridad y originalidad a través de medio audiovisual y presentación de diapositivas.

Como premio, este grupo pudo escenificar el juicio en la sede judicial, asumiendo los roles de los distintos intervinientes, además hubo una recompensa colectiva para todos los participantes con una visita a la Comisaría de Policía de Don Benito-Villanueva: «Vimos cómo trabaja la Policía Científica, algo que les llamó mucho la atención, al igual que se quedaron impactados con la labor de los forenses».

Justicia en su lenguaje

En definitiva, un acercamiento directo a un mundo en ocasiones muy alejado de su vida diaria. Y es que, si la justicia ya es en muchos casos difícil de comprender en la edad adulta, no es extraño pensar que lo será más aún en jóvenes de entre 14 y 15 años. «No se les puede hablar de igualdad hablándoles con leyes y textos normativos, hay que ponerles ejemplos. Por eso he utilizado series que ellos ven normalmente, analizando conductas que allí aparecen, o también música», cuenta la magistrada. «Es decir, la vida que ellos tienen da herramientas suficientes como para hablarles de igualdad y justicia», prosigue.

«No se les puede hablar de igualdad con leyes, hay que ponerles ejemplos»

Una de las ficciones elegidas para su estudio fue la polémica 'Por trece razones', de la plataforma Netflix, que ha triunfado en la juventud de medio mundo. La serie cuenta la historia de Hannah Baker, una joven que se suicida y deja trece cintas a las personas a las que culpa de su muerte. Un tema tabú, como el suicidio, y un relato de acoso escolar que han calado en los más jóvenes, al tiempo que ha preocupado a parte de la sociedad por su teórica incitación al suicidio. Para Miranda, «a lo largo de la serie van saliendo comportamientos que desde el punto de vista penal tienen importancia. He utilizado varias secuencias para explicar conceptos como la libertad sexual o las consecuencias personales y penales de la difusión de fotografías íntimas».

Un mundo desconocido

Pero, ¿qué saben los jóvenes sobre la justicia? «Es un mundo desconocido para ellos», responde, «conectan mucho lo que ven en televisión, pero eso no se ajusta muchas veces a la realidad. En las series está muy edulcorado o magnificado, según los casos». Para tratar de borrar esa idea, los participantes han tenido la oportunidad de trabajar durante todo el curso hasta llevarse una impresión distinta a la que tenían. Tanto que algunos han mostrado su interés por ser jueces en el futuro.

«Un chico me dijo que era muy necesario y que le había gustado mucho. Por eso pensé que había merecido la pena», afirma la juez que señala que ha sido una experiencia enriquecedora para todas las personas implicadas, no sólo los alumnos, también sus profesores y todos las partes que han intervenido, «porque también hemos aprendido de ellos».

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