Cáritas Don Benito celebra el domingo su romería ecuestre solidaria

Momento de la romería de hace dos ediciones. :: p. c./
Momento de la romería de hace dos ediciones. :: p. c.

El precio de inscripción es de 10 euros y se destinará a uno de sus proyectos sociales

ESTRELLA DOMEQUE

Cáritas Parroquial de Santiago y la Asociación de Amigos del Caballo celebran este domingo, 19 de mayo, la décimo primera edición de la Romería Ecuestre Virgen de las Cruces. Una actividad solidaria, ya que lo recaudado se destinará a los proyectos de la entidad. La ruta a caballo comenzará desde la zona de Los Barros para seguir un recorrido que les llevará hasta la ermita de Las Cruces, donde habrá varias actividades. Esta iniciativa surgió en el año 2009.

La concentración de los participantes se realizará sobre las 9.30 en la explanada ubicada en la calle Villanueva. Desde allí partirán hacia la Iglesia de Santiago.

Sobre las 12.30, se calcula el paso de los jinetes por el puente del río Ortiga, donde se hará una ofrenda floral en una parada ya típica y entrañable para los participantes.

La inscripción tiene un precio de 10 euros que incluye paella, refresco y café. Se espera que acudan más de 200 personas, que podrán disfrutar de distintas actividades para amenizar la jornada de convivencia y actuaciones solidarias. Otra de las actividades tradicionales es el ramo solidario a la Virgen.

Proyecto solidario

Esta romería es una acción más para contribuir con los diversos proyectos solidarios que lleva a cabo Cáritas, tanto en la propia localidad dombenitense como en el extranjero. A esta iniciativa se suman a lo largo del año otras muchas, ya arraigadas, como la concentración motera o las migas solidarias. También cabe destacar las barras solidarias que se instalan durante el año en acontecimientos festivos. En concreto, en este caso se destinará al proyecto de ampliación del comedor del internado del Colegio Técnico y Liceo San José en Vanuatu, a través del misionero Antonio López García-Nieto, Hermano del Sagrado Corazón.

El colegio empezó como talleres ocupacionales destinados a formar a los chicos que no podían proseguir los estudios escolares normales y así proporcionarles una formación técnica básica.

Las instalaciones actuales del colegio son claramente insuficientes para dar cabida con unas mínimas condiciones de salubridad al alumnado actual. La solución provisional ha sido dividir en dos turnos de comida a los internos y mediopensionistas, pero ello ocasiona problemas de hacinamiento en el comedor, de higiene y dificultades en la organización de las clases de los alumnos.