El Consistorio cuenta ya con tres desfibriladores

Demostración de resucitación cardiopulmonar. :: a.c./
Demostración de resucitación cardiopulmonar. :: a.c.

Se usan en caso de parada cardiorrespiratoria y estarán disponibles en el Palacio municipal, el edificio de la Policía Local y la Ciudad Deportiva

ALEJANDRO CALERO

Tres dependencias municipales cuentan desde ayer con un desfibrilador para actuar de manera urgente en caso de parada cardiorrespiratoria. Los aparatos se encuentran en el Palacio municipal, el edificio de Policía Local y la Ciudad Deportiva.

Se trata de tres sistemas semiautomáticos que han tenido un coste de 900 euros por unidad. Son sencillos de utilizar para que empleados públicos y personas acreditadas a través de la formación que ofrecerá el Ayuntamiento, puedan auxiliar a otros ciudadanos, independientemente de la edad que tengan ya que la maniobra de salvación es válida hasta en lactantes así como para personas con un marcapasos.

«Vamos a hacer más seguras nuestras estancias. Queremos garantizar que podamos actuar rápidamente ante casos que lo requieran», indica la edil de Sanidad, Elisabeth Medina.

100 paradas diarias

En 2013, según datos oficiales, 34.000 personas -unas 100 al día- sufrieron en España un paro cardíaco de las cuales un 20 por ciento hubieran sido beneficiarias de reanimación con un desfibrilador. Nueve de cada diez paradas, tratadas en los cinco primeros minutos, revierte. «Le tenemos mucho respeto a estas técnicas pero es por desconocimiento. El aparato da las instrucciones precisas. Podemos salvar la vida de cualquier persona» añade la concejala.

En la demostración, el gerente de la empresa Ibercardio, Juan Cambero, explicó los pasos a seguir en caso de urgencia. Lo primero es comprobar si la persona afectada no responde a ninguna señal, es decir, si está inconsciente. Si además, no se escucha su respiración y no se siente movimiento del tórax es cuando habría que actuar.

El equipo sanitario incorpora dos parches con electrodos que se pegarían al cuerpo del paciente siguiendo un dibujo que se puede ver en el maletín del desfibrilador. A través de una secuencia grabada, este va indicando las ordenes a ejecutar previo análisis automático del ritmo cardíaco.

«Si la primera descarga es efectiva, la víctima abriría los ojos; si tiene una dolencia mayor, habría que hacer una reanimación manual que el equipo dirige», indica el profesional.

Sin carga

Con respecto al mantenimiento del aparato, es poco exigente. La batería no precisa de carga elécritca y tiene una duración de cinco años o 200 descargas; y los electrodos habría que cambiarlos cada dos años aunque son de un solo uso ya que los parches pierden su capacidad para pegar.

Precisamente, Cambero recomienda rasurar la zona donde se coloca el parche. Para ello, han facilitado un kit con una cuchilla, una mascarilla para realizar el boca a boca, guantes y otros productos desinfectantes.