Plácido debut de Nadal

Rafa Nadal celebra su triunfo. /
Rafa Nadal celebra su triunfo.

El balear comenzó la reconquista en París con un cómodo triunfo ante el francés Halys y se enfrentará a Almagro

VICTORIO CALERO

Para defender su reinado, qué mejor que un paseo por sus tierras. Así ha podido contemplar Rafa Nadal que la juventud que puede algún día quitarle el trono no está precisamente cerca de quitarle ese sillón. Porque en sus dominios, dentro del Bosque de Bolonia parisino, su primera prueba tuvo poca historia. Digamos que no fue muy exigente. Doblegó al francés Halys, que nunca ha ganado un partido ATP, por la vía rápida (6-3, 6-3 y 6-4) en una hora y 50 minutos. En segunda ronda comienza lo de verdad: se enfrentará a Nicolás Almagro, verdugo del ucraniano Alexandr Dolgopolov, por 6-3, 2-6, 6-4 y 7-6.

Antes de que llegue ese partido el jueves, Nadal comenzó la reconquista más cuestionada de la última década a medio gas. No le hizo falta mucho más. Ya es un clásico que empiece sin jugar bien el torneo, que vaya de menos a más y que sea en la segunda semana cuando despliegue su mejor nivel. Enfrente tuvo un joven tenista con más ganas que peligro. Halys no quería mucha guerra. El tenista galo, de apenas 18 años, apostó por la valentía, por el juego directo, para que los intercambios no se alargasen demasiado. Poca exigencia para el nueve veces campeón en París. Que pasase la bola por encima de la red más de seis o siete veces era sinónimo de punto para el de Manacor.

El partido empezó con otro clásico: un break a favor del español. Así comenzó a dominar el encuentro. Sin muchos alardes, sin un nivel excelso pero sí muy efectivo. Por mucho que el francés afilase su derecha y buscase el revés del manacorense con ahínco, lo que le llevó a romper el servicio del balear en una ocasión en el set inicial, no peligró en ningún momento ninguno de los tres sets para el español.

Lo cierto es que Halys siempre que pudo inquietar algo a Nadal, siempre se equivocó. Pecó de pardillo en un partido en el que, para Nadal, se pueden extraer pocas conclusiones. Exigente lo que se dice exigente no fue el duelo. Fue en el tercer parcial cuando más se soltó el español. Al menos fue capaz de conectar más derechas y meterse dentro de la pista, una Philippe Chatrier más lenta que otros años. Ya han sido varios los jugadores que han comentado que la central está más lenta que temporadas anteriores. Algo que no pareció afectarle a Nadal, que cerró sin ningún problema un plácido debut en París.