Murray jugará en Australia con las maletas preparadas por si nace su hijo

Murray en un entrenamiento. /
Murray en un entrenamiento.

Se prevé que su mujer dé a luz en febrero y la final del torneo está fechada para el 31 de enero

COLPISA / AFPMelbourne

El tenista escocés Andy Murray lo tiene claro: Si su esposa Kim fuera a dar a luz durante el Abierto de Australia, el número 2 mundial colgaría la raqueta y subiría al primer avión para Londres sin importarle la ronda en la que tuviera que abandonar el primer Grand Slam del año.

El británico estaría dispuesto incluso a sacrificar un billete para la final -partido que perdió el año pasado ante Djokovic-, aunque suponga una decepción mayor para miles de espectadores y millones de seguidores en televisión. «Mi hijo y mi mujer son más importantes que un partido de tenis», señaló Murray, de 28 años, en Melbourne.

La hipótesis no parece descartable. El Abierto de Australia es uno de los torneos preferidos del jugador, en el que ha jugado cuatro de las últimas seis finales, aunque nunca lo ha ganado. Además Murray llega en esta ocasión a Melbourne con gran confianza después de haber guiado a Gran Bretaña a su primera Copa Davis desde 1936.

En cuanto a su hijo, está previsto que nazca a principios de febrero, pero a veces los niños se adelantan. La final del Abierto de Australia se disputa el 31 de enero, por lo que el margen es estrecho. Djokovic, amigo de Murray desde que compitieran habitualmente en categoría infantil, apoya la decisión de su rival: «Me encontré en la misma situación en 2014, en China, estaba preparado para hacer las maletas».

¿Y la organización sería comprensiva con Murray? En el pasado Masters el escocés ya tuvo algunas diferencias con el torneo, que se vio obligado a recordar sus obligaciones al jugador, después de que mostrara su intención de primar la preparación de la final de la Copa Davis, programada justo después. Finalmente Murray jugó en Londres antes de ganar la Ensaladera de Plata ante Bélgica en la final.

«Pienso todos los días en el bebé»

«Pienso todos los días en el bebé. Se anuncia un gran cambio y estoy seguro de que a todo el mundo le ha pasado esto cuando quedaban algunas semanas para el nacimiento de su primer hijo», explicó Murray, antes de añadir que estaba «muy concentrado» en los entrenamientos. «Cuando entreno no me puedo distraer, pero cuando la sesión termina es un poco diferente, seguro», añadió.

Para el Abierto de Australia ha regresado al equipo técnico de Murray su entrenadora Amelie Mauresmo, después de que hiciera un paréntesis para dar a luz a su primer hijo al final del pasado verano boreal. Murray dijo estar encantado de volver a prepararse con la exjugadora francesa: «Tenemos una buena relación, evidentemente después de cuatro o cinco meses sin trabajar juntos, necesitamos un poco de tiempo para poner las cosas en su sitio».

En el primer grande del año Murray debutará ante el alemán Alexandre Zverev, de 18 años y 1,98 metros, una de las grandes promesas de la ATP. «No deja de progresar», dijo Murray sobre uno de esos chicos que sueña con terminar con el reinado del 'Big Four' (Federer-Nadal-Djokovic-Murray) en el circuito.