Nico Almagro pierde la final de Buenos Aires contra Thiem

Nico Almagro, durante la final. /
Nico Almagro, durante la final.

El español cae por 7-6(2), 3-6 y 7-6(4) frente al jugador austríaco

COLPISA / AFPBuenos Aires

El austríaco Dominic Thiem se consagró campeón del torneo ATP 250 de Buenos Aires al ganarle al español Nicolás Almagro por 7-6(2), 3-6 y 7-6(4), en la final disputada este domingo en el Buenos Aires Lawn Tennis Club ante unos 5.000 espectadores.

Thiem, de 22 años y 19º del ranking mundial, obtuvo su primer título de este certamen y el cuarto de su prometedora carrera, a tenor de sus títulos de 2015 sobre tierra batida en Niza, Umag y Gstaad. Esta vez, y en otra jornada de intenso calor en la capital argentina, Thiem y Almagro ratificaron su condición de sorprendentes finalistas de un torneo que había contado con tres 'top 10' como Rafa Nadal, David Ferrer y Jo-Wilfried Tsonga.

Ambos se prodigaron en una definición intensa y de gran nivel. Pero, sobre todo, Thiem le puso final a la larga racha de títulos españoles en el ATP argentino, ya que las últimas siete ediciones del certamen habían quedado en manos ibéricas, con los éxitos de Tommy Robredo (2009), Juan Carlos Ferrero (2010), Almagro (2011), Ferrer (2012, 2013, 2014) y Nadal (2015).

Almagro, de 30 años y que ocupa el puesto 72 del escalafón, se quedó con las ganas de celebrar su decimotercer título y el primero en casi cuatro temporadas, desde que conquistó el ATP de Niza en 2012. Thiem, considerado uno de los jugadores con más futuro del circuito, dio muestras de su enorme potencial al quedarse con el título en un torneo de la categoría 250, pero en el que participaban rivales de gran nivel y con mayor experiencia.

«No me imaginaba llegar a las instancias finales porque tenía muchos partidos difíciles», había comentado Thiem, que incluso salvó 'match points' en dos partidos rumbo a la final, contra el portugués Gastao Elias en la segunda rueda y frente a Nadal en semifinales.

Almagro y Thiem desplegaron un tenis intenso y con una constante búsqueda de ángulos en el primer set, pero el austríaco recién consiguió desequilibrar en el 'tie-break', que lo jugó a la perfección y no le permitió ninguna chance al español.

Sin embargo, el calor lo afectó en el segundo set y Thiem disminuyó notoriamente su rendimiento, a tal punto que comenzó a cometer más errores, y tras ceder su saque en un par de ocasiones dejó el segundo set en manos del murciano.

Incluso Almagro comenzó el tercer parcial con un quiebre que parecía dejarle el partido en bandeja, pero Thiem consiguió recuperarse de inmediato, quebró para ponerse 2-2 y emparejar el desarrollo, ya en un tramo final marcado por el desgaste de ambos, con varios errores de un lado y del otro.

Luego el desenlace llegó en otro desempate, en el que de nuevo Thiem encontró los espacios para definir y conseguir una ventaja decisiva; una derecha larga le puso fin a la ilusión del español y desató el festejo de Thiem, que se recostó sobre el caliente polvo de ladrillo argentino.