GP de los Países Bajos

Assen saca lo mejor de Viñales y de su Yamaha

Assen saca lo mejor de Viñales y de su Yamaha

El español se convirtió en el quinto ganador de una carrera de MotoGP en 2019, con Márquez segundo aunque más líder

BORJA GONZÁLEZAssen (Países Bajos)

La carrera de MotoGP de Assen estaba llamada a ser una pelea entre Suzuki y Yamaha, con más favoritismo de la segunda, y siempre con el permiso de Marc Márquez, que durante los entrenamientos del viernes y el sábado había dado la sensación de ir más justo que en los anteriores fines de semana. Aunque Márquez siempre es Márquez, el líder ya había señalado a las dos marcas rivales como las más fuertes, poniendo el acento en las Yamaha del novato Fabio Quartararo y, sobre todo, la de Maverick Viñales. Es más, por el 'paddock' sobrevolaba la idea de que el de Roses (Girona) estaba ante su gran oportunidad de volver a ganar, algo que no hacía desde la carrera de Australia de 2018, esto dentro de un periodo crítico para Yamaha, fuera del foco de su competitividad habitual desde 2017.

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«Pensaba desde la primera vuelta que podía ganar y por eso quería coger el liderato desde el principio y tirar, tirar y tirar. Mi neumático duro había trabajado muy bien en el 'warm up' y ayer (por el sábado) con calor. Sabía que era mi oportunidad. Me ha costado pasar a Marc, porque en la recta nos sacaba bastante, pero una vez he encontrado mi pilotaje, y cuando he podido abrir un poco de hueco, he podido pilotar más a mi estilo, sin cerrar tanto la puerta y así he hecho mejores tiempos», señaló Viñales, que tuvo que sudar para ganar. Primero para no fallar en la salida, después para no perder comba en el ataque inicial de Alex Rins, que terminó por los suelos en la segunda vuelta cuando lideraba la carrera, y también para no ser sorprendido por Quartararo, que sufrió más de lo previsto viendo su ritmo en los entrenamientos, también por sus problemas en el antebrazo derecho que se operó antes del Gran Premio de Cataluña, en un trazado muy exigente en lo físico, precisamente para los brazos. Y, por supuesto, para gestionar su duelo con Márquez.

«Hoy no estaba listo para ganar en ningún momento, no ha habido opción ni batalla ni nada porque simplemente ni estaba preparado ni me veía con opciones y simplemente he utilizado el ritmo de Maverick para escaparme de Quartararo, que era el rival en esta carrera pues sabía que haciéndolo muy bien podía hacer segundo y si pasaba algo raro ganar la carrera, porque nunca lo descartas de inicio. Pero tenía muy claro, y lo dije ayer en la rueda de prensa, que mi objetivo era quedar delante de Rins, Petrucci y Dovizioso, el resto me daba igual», dijo Márquez. Un propósito que el líder de la general cumplió. Por la caída de Rins, y por los problemas de competitividad de las dos Ducati, que cruzaron la meta en cuarta (Dovizioso) y sexta (Petrucci) posición. Esto le permite salir de Holanda con un colchón de 44 puntos, tres más que los que tenía en 2018 tras esta misma cita justo antes de viajar al Circuito de Sachsenring, en el que ha ganado en los últimos nueve años, en 125cc, Moto2 y, por supuesto, en MotoGP. «Está claro que tener casi dos carreras de ventaja es mucho mejor que tener una, pero ya se vio la semana pasada que en un campeonato puede pasar de todo y hay que seguir apretando», razonó en tono conservador Márquez, que en esta carrera ni siquiera pidió a su 'box' que le marcasen la situación de carrera de Dovizioso, el segundo de la general.

«Son momentos difíciles cuando sientes que puedes ganar, que tienes el potencial, la dedicación, la disciplina para ello y no lo consigues, porque falta en algunos puntos y no acabas de estar a gusto con la moto. Poder hacer un fin de semana perfecto ha sido espectacular», concluyó Viñales, acompañado en el podio por Quartararo, y con Franco Morbidelli quinto, en un día en el que en Yamaha sólo falló Valentino Rossi, que se llevó por delante a Nakagami y que demostró estar en una situación muy complicada incluso cuando en su marca aparentan haber visto la luz al final de su largo túnel. Una resurrección tardía de cara al campeonato pero que puede añadir un factor más a un Mundial que muestra una alta competitividad fin de semana tras fin de semana, pero que en el global tiene a un sólido líder que hasta ahora, descontando el error en Austin que le llevó al suelo mientras lideraba la carrera, tiene tres segundas posiciones como peores resultados en las siete pruebas en las que ha cruzado la meta.