GP de Austria

Márquez pone la directa en Austria

Marc Márquez en circuito de Red Bull Ring./Afp
Marc Márquez en circuito de Red Bull Ring. / Afp

El español termina al frente de la clasificación de MotoGP en el primer día en el Red Bull Ring, mostrando un ritmo superior al de sus competidores, lo que le convierte en el favorito para la carrera del domingo

BORJA GONZÁLEZSpielberg, Austria

El líder del Mundial de MotoGP llegó a Austria con la idea clara de continuar con la línea de todo el año, con el único pensamiento de hacer todo lo posible por ganar en el único circuito del calendario en el que aún no lo ha hecho, en el santuario de Ducati, cuyos pilotos juegan con la presión de saber que todo lo que no sea sumar la cuarta victoria en las cuatro visitas al Red Bull Ring podría considerarse como un fracaso. Menor, quizás, por el tamaño del rival que tienen enfrente. «Dovizioso ha sido muy rápido en su segunda salida con neumáticos usados. Creo que se la jugará con Márquez de tú a tú. A mí me falta todavía un poco para estar con ellos», analizó Danilo Petrucci, escudero de Andrea Dovizioso, sobre el papel el rival que podría comprometer ese intento de Marc Márquez de vencer este domingo, no sólo para estrenarse en Austria, sino también para poner un poquito más en franquía el título 2019.

En el primer libre, Márquez rodó rápido en un abrir y cerrar de ojos, en una sesión en la que no cambió de neumáticos y en la que impuso un ritmo demoledor. El piloto español era capaz de repetir las vueltas en el minuto y 24 segundos, un paso al que le costó más tiempo llegar a sus rivales, aunque Dovizioso al final de la sesión, ya con neumáticos frescos, pudo arrebatarle el mejor crono por casi dos décimas de segundo. En el segundo libre, Márquez volvió a repetir la estrategia de no cambiar los compuestos de su moto, un método que le permite analizar su comportamiento a larga distancia, es decir, en carrera. Y aún con ese objetivo en mente, el de Honda finalizó primero.

«Me he sentido bien y ha sido uno de esos viernes en los que había pocas cosas a cambiar en la moto en la reunión de después del entrenamiento», reconoció Márquez al término del día. «Todo ha ido bastante bien y los pasos que hemos hecho han sido buenos. A veces vale más seguir dando vueltas para saber exactamente dónde está el problema que no cambiar por cambiar. Me encuentro cómodo, pero Dovizioso en su segunda salida ha hecho 24.4 con neumático usado, y eso quiere decir que está ahí», agregó el español.

Un extremo en el que coincide con Petrucci, y con el propio Dovizioso, que a diferencia de los últimos fines de semana esta vez sí que cree contar con herramientas para frenar a su rival, aunque éste haya ido analizando sus estrategias de los últimos años para intentar evitar salir derrotado ante el italiano, como hizo el pasado domingo en Brno, cuando tomó la delantera de la cabeza de la carrera para no dejar a su rival imponer un ritmo favorable a sus intereses, sobre todo de cara a los últimos giros.

«Esta mañana he ido bien, aunque sobre todo me ha gustado cómo hemos mejorado la moto por la tarde, especialmente en frenada. En el segundo libre el ritmo ha sido realmente bueno, muy cercano al de Márquez, puede que incluso mejor», se atrevió a comentar Dovizioso al final del día, una conclusión basada en un estilo diferente al del piloto español. «Sé que puedo jugarme la victoria. Aquí hemos dominado siempre porque las características del trazado nos son favorables y aquí nuestros puntos fuertes son mayores que los débiles. De todas formas, este año los neumáticos son diferentes, y los rivales se han acercado mucho, sobre todo Márquez, que es mucho más rápido. En Honda han debido de hacer un gran trabajo, aunque no sé exactamente qué han cambiado», agregó el italiano.

«Si miras los papeles se ve que Dovi y yo estamos un pelín por encima, pero la Yamaha de Viñales no está tan lejos como en otros años», concluyó Márquez en referencia también al segundo, un Viñales que se quedó a solo 66 milésimas del mejor tiempo en un trazado que tradicionalmente se le ha atragantado a las Yamaha. «Para mí la frenada ha mejorado mucho, tengo mucho menos 'spinning' que el año pasado y eso hace que la moto acelere bastante mejor», explicó el catalán, que valoraba en más de medio segundo su mejoría en el ritmo de carrera algo que, aún así, y viendo sus últimos problemas, podría ser insuficiente para plantar cara a las Ducati pero, por encima de todo, a la Honda de un Márquez dispuesto como nunca a estrenarse en Austria.