GP de Tailandia

Márquez encara su paseo por los Campos Elíseos

Marc Márquez, en rueda de prensa. /Alessio Marini (Efe)
Marc Márquez, en rueda de prensa. / Alessio Marini (Efe)

El piloto español afronta desde el viernes los entrenamientos de la cita que podría darle matemáticamente su sexto título de la clase reina, el octavo en el Mundial de Motociclismo

BORJA GONZÁLEZBURIRAM

Como si de la última etapa del Tour de Francia se tratase, Marc Márquez afronta su primera bola de partido con la tranquilidad de saber que los deberes están hechos y de que sólo una catástrofe puede impedir que se proclame en este 2019 campeón del mundo de MotoGP por sexta vez, la octava incluyendo el resto de categorías.

Y esa tranquilidad no viene sólo por su situación en la clasificación, en la que cuenta con 98 puntos de ventaja sobre Andrea Dovizioso y 144 sobre el tercero, Alex Rins, con 125 en juego, lo que hace que sólo el italiano tenga (remotas) opciones matemáticas de evitar lo inevitable; también por el claro mensaje de Dovizioso, que lleva ya un par de fines de semana reconociendo que en su mente está más presente 2020 y las posibles soluciones que tanto Ducati como él puedan encontrar para que el campeón español no repita lo de este curso.

Esto en un trazado en el que los dos se batieron el cobre en 2018, con el único mano a mano de última vuelta que Márquez ha podido ganarle en estos años al que ha sido su principal rival. En ese domingo el español gestionó mejor la última curva batiendo a Dovizioso por 115 milésimas de segundo, en un grupo en el que también estaban Maverick Viñales y Valentino Rossi.

«Para mí hay diferentes factores», explicaba ya desde Buriram Rossi (que en un último giro en su carrera ha decidido apostar por un jefe de mecánicos nuevo para 2020, el español David Muñoz), con cuyo palmarés se viene comparando el del español por el dominio que mostró en sus primeros años en la clase reina (subcampeón en su debut en 500cc, y campeón en los cinco siguientes cursos, el primero aún en el medio litro, el resto ya en MotoGP). «Como él dice, puede que esta sea su mejor temporada en MotoGP junto con la de 2014. Es muy rápido y está en un momento de su carrera en el que sigue siendo joven, pero a la vez tiene experiencia. Está a su máximo nivel. Y la otra cosa es el 'feeling' que tiene con su moto. Unos años es mejor que otros o tiene más o menos problemas y siempre gana carreras, pero ahora está siempre entre los dos primeros. Hizo un error en Austin, probablemente por un problema de la moto, y salvo eso ha estado muy cerca de la temporada perfecta», dijo el italiano.

Tranquilo

Un resumen nítido el de Rossi de lo que está siendo el año del español, que afronta un gran premio que tiene el condicionante siempre complicado de la lluvia, una condición en la que todavía no se ha disputado ninguna carrera en 2019.

«Estamos bien, relajados. Sabemos que es un fin de semana en el que se puede conseguir algo importante y somos conscientes de ello, pero eso no cambia para nada la estrategia porque tendremos más bolas de partido: si aquí pasa algo, porque no es la última carrera, tenemos una gran ventaja y por eso mismo no cambiamos los planes», reconocía el de Repsol Honda, que podría conseguir cerrar el Mundial con más margen que en ningún otro año, superando las tres veces que cerró sus campeonatos con tres grandes premios de margen (en Japón): en 2014, el curso en el que ganó las diez primeras carreras seguidas, 2016 y el año pasado.

Algo que le iguala, precisamente, a Rossi, que logró eso mismo tanto en 2002 como en 2005, aunque en mundiales con menos eventos (16 y 17, respectivamente), lo que exagera el dominio del italiano en aquellos momentos, aunque hay que tener en cuenta el nivel de los rivales que pueblan la parrilla actual pese al dominio mostrado por Márquez.

«Hay otros pilotos muy buenos con la misma Honda y no son capaces ni de acercarse. Están a años luz» Aleix Espargaró

«Yo creo que Marc marca la diferencia», explicaba por su parte Aleix Espargaró, séptimo en Aragón con una Aprilia, sobre el papel una de las dos motos menos competitivas de la parrilla junto a la KTM de su hermano Pol, que intentará reaparecer este viernes después de haberse operado de una fractura en el radio distal de su mano izquierda hace tan solo doce días. «Hay otros pilotos muy buenos con la misma Honda y no son capaces ni de acercarse. Están a años luz. Este campeonato es el de más nivel tecnológico y de pilotos de la historia, y que haya tanta diferencia está claro que la hace él», agregó. Una diferencia que el líder de MotoGP pretende evidenciar este domingo en Tailandia.