Formula 1

Verstappen consigue la muesca que le faltaba

Verstappen, celebrando la pole./AFP
Verstappen, celebrando la pole. / AFP

El neerlandés saldrá desde su primera 'pole' en el GP de Hungría, por delante de Bottas y Hamilton y con Sainz octavo, detrás de Norris

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Pocos dudan de que Max Verstappen va a ser un piloto recordado por mucho tiempo en la Fórmula 1. El neerlandés ya está arrasando en los récords de precocidad en la historia de la competición, pero hasta el momento se había quedado con un pequeño amargor todos los sábados: no tenía ninguna 'pole'. Ha logrado, hasta el momento, siete victorias y se ha subido al podio 26 veces, pero nunca había tenido esa inigualable sensación de salir sin nadie por delante.

Hasta este domingo. Max Verstappen se convirtió en el centésimo 'poleman' de la historia de la Fórmula 1 (no es casual que el 99º fuera Charles Leclerc, su archirrival) tras una clasificación para la carrera del GP de Hungría en la que logró lo impensable: hacer claudicar a los Mercedes. El neerlandés (primera 'pole' para su país) aprovechó en cada momento la continua mejoría de las condiciones de pista conforme la amenaza de lluvia se disipaba, lo que propició que el rendimiento de su Red Bull y de su motor Honda (primera 'pole' de los japoneses desde Australia 2006) aumentase a medida que pasaban los minutos.

No fue una 'pole' fácil, ni mucho menos. Conseguir el mejor tiempo de una clasificación teniendo a los Mercedes como rivales es digno del máximo elogio, sobre todo cuando el Hungaroring se adapta como un guante a las condiciones del W10. Hamilton y Bottas parecían los claros candidatos desde el principio del sábado, pero pronto Verstappen se vio con ese cosquilleo de quien se sabe en situación de batir a los campeones. Según avanzaban los minutos, el monoplaza de Red Bull se ajustaba mejor a lo sinuoso del trazado magiar, lo que propició que en la Q3 batiera el récord de la pista hasta en dos ocasiones.

En la segunda, para incredulidad propia y extraña, Valtteri Bottas se quedó a 18 milésimas de su crono, mientras que Lewis Hamilton se tuvo que conformar con un tercer puesto que aún le da muchas opciones de ganar siempre que salga bien. No obstante, la alegría con la que Verstappen celebró su 'pole' tiene motivo: adelantar es muy difícil aquí, con lo que salir primero da muchas posibilidades de victoria.

Menos sonriente estaba Pierre Gasly, cuya humillación a manos de Verstappen es total. Las ocho décimas que le sacó el líder indiscutible de Red Bull a su compañero retratan a un piloto que está siendo triturado sin piedad por la maquinaria que dirige Helmut Marko. El austriaco, por si acaso había algún crédulo que se había tragado la bola, zanjó con un contundente «no» la posibilidad de que el mismísimo Fernando Alonso vaya a sustituir al francés en un futuro próximo. Hay mucha fantasía y estamos en plena 'silly season'.

En la lucha por la 'pole' de este sábado no estuvieron los Ferrari. Charles Leclerc volvió a ser el más rápido de los dos, ya que por quinta carrera consecutiva clasificó por delante de Sebastian Vettel. Para vergüenza del alemán y elogio de los mecánicos del lado monegasco, este saldrá desde un buen cuarto puesto pese a un accidente que sufrió en la Q1, cuando perdió el control de su SF90 y acabó estrellado de espaldas contra el muro. Los mecánicos arreglaron la trasera, revisaron las suspensiones y permitieron salir a Leclerc en perfectas condiciones para el final de la sesión.

Norris, de nuevo por delante de Sainz

Carlos Sainz está confirmadísimo como un piloto de domingos. No en vano es el líder indiscutible de McLaren en puntos y resultados en carrera. Sin embargo, Lando Norris le tiene cogida la medida al madrileño en las clasificaciones. Ocho veces el ha salido por delante el británico por seis del español. Ambos volvieron a cruzar el umbral de la Q3, aunque de nuevo fue el inglés quien acabó por delante.

Norris partirá séptimo en la carrera, mientras que Sainz lo hará octavo. Ninguno de los dos sufrió para pasar a la lucha del 'top 10', merced al buen trabajo de McLaren de previsión para la carrera. Las nuevas soluciones aerodinámicas pensadas para el Hungaroring están dando unos muy buenos resultados, que ambos deberán refrendar este domingo. Ahí es donde Sainz, para desgracia de Norris, tiene una ventaja muy superior.