GP Canadá

Vettel entrega la victoria del GP de Canadá por una polémica sanción

Vettel cambia los carteles tras la polémica sanción. /Afp
Vettel cambia los carteles tras la polémica sanción. / Afp

El alemán entró primero en meta pero un castigo por echar contra el muro a Lewis Hamilton le dejó sin ganar su primera carrera del año y con un enorme enfado

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Sebastian Vettel no va a olvidar nunca el Gran Premio de Canadá 2019, en el que entró primero en meta sabiéndose perdedor de la carrera. Un error en la vuelta 48 de la prueba cuando pugnaba por resistir a un Lewis Hamilton que le soplaba en la nuca provocó a la postre una sanción que le mandó fuera del primer cajón del podio.

El incidente, reglamento en mano, no da lugar a la duda. Vettel se fue por la hierba tras pasarse en la curva 4 del circuito, y en la reincorporación se abrió demasiado, obligando a Lewis Hamilton a frenar para no acabar empotrado contra el muro. El colegio de comisarios encabezado por el expiloto Emanuelle Pirro, varias veces campeón de las 24 horas de Le Mans (prueba que se disputa en 7 días), no tuvo dudas: al hacer frenar a Hamilton, Vettel había cometido una infracción por la que le debían castigar con cinco segundos a final de carrera.

«Me he ido a la hierba y no tenía agarre. ¿A dónde demonios iba a ir? Tenía hierba en la rueda. Si va al interior, me adelanta«, se lamentaba por radio a su ingeniero, que le pedía que se centrase. »¡Estoy centrado, pero nos están robando la carrera!», bramaba el tetracampeón, que rozó con sus dedos la posibilidad de acabar con el dominio absoluto de Mercedes en esta temporada 2019, que mantiene esa idea de que incluso en las carreras en las que no van bien acabarán ganando. Hamilton en ese momento se refrenó y únicamente esperó a que pasaran las 10 vueltas que restaron desde el momento en el que les comunicaron la sanción hasta el final.

Vettel nunca ha sido de callarse nada, y cuando entró en meta volvió a estallar contra los comisarios. «No, no, no, chicos. Así no. En serio: hay que estar absolutamente ciego para pensar que si te vas a la hierba luego puedes controlar el coche. Tuve suerte de no golpear el muro. ¿Dónde demonios iba a ir? Esto es una locura. Os lo digo: esto no es justo«, decía. Su 'show' no acabó ahí: no llevó el coche a la zona de los ganadores, entró sólo al pesaje y pasó por la sala de comisarios para dejarles clara su opinión.

Pero por mucho que se queje, y esto traerá cola, lo cierto es que la victoria se fue de nuevo a Mercedes, incluso pese a ser su peor resultado del año, ya que Valtteri Bottas, por primera vez en este 2019, no pisó el podio. El finlandés dejó el bronce a un Charles Leclerc que no sabía dónde meterse mientras su jefe de filas echaba humo por las orejas. El monegasco aprovechó la oportunidad del problema en boxes que tuvo Bottas en uno de los cambios de neumáticos, además de que su pelea con un valiente Daniel Ricciardo le privó de poder luchar en condiciones ya no por la victoria, sino al menos por el podio. Aunque por la tensión que se respiraba, especialmente hasta que Hamilton admitió que no le gusta ganar carreras así, quizá lo agradeció.

Pese a las protestas e insinuaciones de Vettel, Ferrari no apelará el castigo ya que no ha lugar por reglamento. Pobre consuelo para él, ya que este es uno de los pocos circuitos donde, a la vista está, podían meter mano a los de Mercedes.

Carlos Sainz rompió su racha exitosa de puntos. No fue culpa suya, sino que esta vez McLaren no tuvo su día. Incluso puede sentirse afortunado, ya que al menos él sí acabó la carrera, cosa que no puede decir su compañero Lando Norris. El británico abandonó al principio del GP de Canadá por culpa de un problema en los frenos que acabó provocándole la rotura de la suspensión trasera derecha y un visible incendio. Con su McLaren aparcado al final del pitlane, Norris se fue al box, cabizbajo.

Sainz, aunque sus problemas no fueran tan extremos, no tuvo una carrera cómoda, ni mucho menos. Tuvo que entrar a cambiar neumáticos muy pronto, ya que tenían un problema de sobrecalentamiento en los frenos. Eso hizo que llegara a las últimas vueltas de la prueba muy justo con unas gomas duras que, al final, no aguantaron el asedio de Lance Stroll y de Daniil Kvyat. De 9º a 11º en los dos últimos giros, y la sensación de que podía haber conseguido más. El GP de Francia, en dos semanas, le dará una nueva oportunidad.

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