Candidato Nico

Lewis Hamilton y Nico Rosberg./
Lewis Hamilton y Nico Rosberg.

Nico Rosberg se niega a rendirse pese a que Lewis Hamilton le está arrasando en lo que llevamos de temporada

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROSUZUKA

En el deporte en general y en la Fórmula 1 en particular, hasta que no se da el banderazo a cuadros no se puede dar nada por supuesto. Hasta hace dos carreras, pocos pensaban que Lewis Hamilton iba a dar su brazo a torcer, pero en Singapur ya se demostró que los Mercedes pueden fallar. Suzuka se presenta como uno de los únicos puntos flacos donde el líder del Mundial puede fallar, y Nico Rosberg ya ha demostrado que puede dar el golpe que necesita su moral para luchar por el título.

Lewis Hamilton ha sumado a lo largo de su carrera deportiva un total de 49 poles. Es el tercero que más veces ha salido desde la primera posición de la parrilla de toda la historia, sólo por detrás de leyendas como Michael Schumacher y Ayrton Senna. De esas 49, ninguna ha sido en el trazado japonés, si bien sí las consiguió en Fuji en 2007 y 2008. Este sábado, nuevamente se le escapó de entre los dedos por un espectacular accidente -sin consecuencias graves- de Daniil Kvyat cuando estaba dando su vuelta buena. Antes, un error en una frenada le privó de asegurarse un tiempo mejor que el de su compañero que, por segunda vez este año, le batía en un sábado.

El duelo entre Hamilton y Rosberg es mucho más desigual en este 2015 que en 2014. El inglés está inmenso, o lo estaba hasta Singapur, cuando ninguno de los dos monoplazas de Mercedes rindieron como se esperaba. Con Ferrari al acecho, y la irregular Williams cerca en este fin de semana, a Hamilton le ha salido un rival más esperado de lo que desearía para una nueva victoria. Rosberg, no obstante, tiene que convertir esta pole en una victoria si quiere seguir de cerca a su compañero. En 2014 fue su gran hándicap: sólo transformó en victoria tres de las once poles que sumó. Hasta este domingo, la estadística era mejor: la única pole que había conseguido, la había transformado en victoria.

Si Hamilton afloja mínimamente, el alemán estará ahí para aprovecharlo. Suzuka marcó su pole número 17, segunda consecutiva en este trazado, lo que le ha servido para sacar un poco las garras. Este es un circuito de piloto, de manos, dijo cuando acabó la clasificación. Todo un alarde de vanidad con el que pretende minar la moral de un Hamilton que atraviesa el valle de su rendimiento en este 2015.

¿Relajación de Hamilton?

Lewis Hamilton salió de Monza con casi dos carreras de ventaja. El británico despidió la tradicional temporada europea (falta Rusia) con una colosal victoria dominando todo lo que se podía dominar: desde los libres, pasando por la clasificación, la carrera, todas las vueltas y la vuelta rápida. Imposible hacerlo mejor, números en mano.

Desde entonces, tanto en Singapur como en los dos primeros días de Japón, no ha aparecido el temido Hammertime. Ya hay voces en Gran Bretaña que empiezan a señalar al particular estilo de vida del campeón Hamilton. Los más puristas exigen del piloto de Mercedes las formas que otrora mostraron corredores como Jim Clark, Graham Hill o, más recientemente, Jenson Button. Los críticos estaban esperando un ligero bajón de Hamilton para echarle por cara sus fastuosas vacaciones de verano, sus constantes apariciones en eventos nocturnos e incluso su vestimenta y apariencia física. Hamilton, por su parte, prefiere mirar hacia otro lado mientras mantiene ese sello personal que le ha llevado a donde está. Ya no es sólo un piloto que llega al circuito, se pone el mono, gana y se va. También es un incipiente productor musical, un modelo ocasional y un it boy de las revistas del corazón. Incluso hay quien dice de Hamilton que no se toma en serio su trabajo Como si lo visto hasta Italia hubiera sido un gigantesco Sol que quieren tapar con un dedo.

A Japón llegaron cuatro pilotos con opciones a proclamarse campeón del mundo. Obviamente, Lewis Hamilton es quien se lleva la mayor cuota del favoritismo, pero Rosberg ha demostrado que está con el colmillo afilado a la espera de que su compañero falle. De Ferrari se espera que recojan las pocas migas que dejen unos Mercedes que han recuperado la forma tras el tropezón de Singapur, pero ya demostraron en 2007 que nunca se les debe dar por muertos. Sin Räikkönen, el líder de rojo es un Sebastian Vettel más desaparecido de lo que le gustaría en Suzuka, pero que siempre está ahí para cazar al vuelo cualquier oportunidad que se le ponga por delante.

 

Fotos

Vídeos