ATLETISMO

Ortega, Carro y Mechaal no bastan para la quinta plaza

España, con Cienfuegos cuarto en martillo, cae un puesto respecto a Lille 2017, pero se acerca a las grandes y se distancia de la séptima y el descenso

MIGUEL OLMEDA

MADRID. A mes y medio del Mundial de Doha, el atletismo español puede sacar conclusiones positivas de su estado de salud. Vuelve del Europeo de selecciones de Bydgoszcz con la sexta plaza, una menos que en Lille 2017, pero compitiendo en casi todas las pruebas en la parte alta, con tres triunfos y habiendo reducido la brecha con las potencias continentales.

Vale que Alemania y Reino Unido viajaron a Polonia con un 'equipo B', las cosas de programar un Mundial a finales de septiembre, colofón a una temporada de once meses, pero aún así España rindió por encima de sus posibilidades. Buena parte de los atletas seleccionados por Pepe Peiró mejoraron su marca del curso y los que no lo hicieron obtuvieron más puntos de los que los rankings previos presagiaban. El extremeño Javier Cienfuegos finalizó su concurso cuarto en martillo con 75,23 y aportó nueve puntos para el combinado nacional.

La jornada dominical repartió lugares en el podio y alejó a España de una quinta plaza que tenía a 4,5 puntos el sábado por la noche. Y eso que Fernando Carro y Orlando Ortega hicieron sus deberes en 3.000 obstáculos y 110 vallas. Llegaban como favoritos y ganaron con autoridad, atacando a falta de 200 metros el madrileño y pasando todas las vayas el habanero. Ambos pelearán por las medallas en Doha. Quizás también Mechaal, como hace dos años.

Maitane Melero sumó once puntos al acabar segunda en un 5.000 donde cinco atletas se escaparon al inicio. La navarra supo sufrir y tras el toque de campana se distanció junto a la británica Inglis, a quien superó en la recta. Más valiente aún fue en el 800 Álvaro de Arriba, que tiró a falta de 250 metros buscando un primer puesto que acabaría perdiendo. Le faltaron piernas para aguantar un ataque tan largo y fue tercero.

España finaliza el Europeo sexta con 294,50 puntos, 42 más que en Lille 2017, aunque entonces se repartían de once a uno. Por delante, Polonia se proclamó campeona por primera vez en su historia con 345 puntos.