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Ona Carbonell: «Éste es el mejor equipo con el que he convivido»

Ona Carbonell, durante un ejercicio. /Efe
Ona Carbonell, durante un ejercicio. / Efe

Cree que una de las claves del nuevo camino del equipo español es «la importante apuesta artística»

EFE

Admite que le cuesta recuperarse cada vez más de los esfuerzos, que ya no es como cuando era más joven, pero a Ona Carbonell (Barcelona, 1990) se le presenta a partir de este viernes la posibilidad de ir aumentado su leyenda, ahora en el Mundial de Gwangju, y con un nuevo equipo español que para ella es «el mejor equipo» con el que ha convivido.

Y viniendo de Ona Carbonell, que lleva 19 conviviendo casi a diario con el cloro, es un elogio. La nadadora habla del equipo y no se cansa de elogiar a la seleccionadora, la japonesa Mayuko Fujiki, a quien califica como «una madre» cuando empezó a nadar en serio.

«A Mayu la conozco desde que tenía 13 o 14 años. Trabajó con España seis años y se fue. Volvió para el Mundial de Barcelona (2013), trabajé todas las disciplinas con ella y ahora de nuevo. Durante un tiempo, para mi Mayu fue como una madre. Yo era como 'muy baby'. Es con la entrenadora con la que más tiempo he estado en mi vida», aseguró.

Ona elogia a su entrenadora y destaca la evolución en este tiempo. «Ha evolucionado muchísimo, ha sido muy inteligente de absorber todo lo bueno de las diferentes escuelas: Japón, Estados Unidos, España, China», comentó.

Recuerda la nadadora que al regreso de Mayu al equipo ya vio una entrenadora «muy completa» con muchos conocimientos, desde la técnica a la creatividad y con procesos muy claros.

La importancia de la seleccionadora

«Es muy exigente, pero con ella estás muy tranquila, porque sabes que el camino que vas a hacer es el correcto. Como deportista esto es muy bueno, sufres, pero sabes que es por algo, todo está calculadísimo. Este año ha sido muy duro, pero he ido a ciegas con ella», argumentó.

Una de las virtudes de Mayu, según Ona Carbonell, es que sabe elaborar muy bien las programaciones: «Además es muy buena en sincronizar y sabe fusionar el equipo, todas vamos en bloque, el equipo está muy unido».

Y habla del equipo dentro de la piscina, pero también fuera de ella. «Hacemos mogollón de cosas juntas: cada tres meses tenemos que escribir cómo nos sentimos en el equipo; organizamos cenas juntas, antes no era así», recuerda.

Para Mayu Fujiki lo importante es la fuerza del grupo, pero no solo en la piscina, sino fuera y también las personas, no solo como nadadoras.

«En las coreografías ayudo mucho. Con Mayu hablamos el mismo idioma. Me siento muy arropada en el equipo, para mí es el mejor equipo con el que he convivido, de equipo de nadadoras y de 'staff' técnico, porque es un equipo muy equipo en todos los sentidos. Incluso el solo y el dúo, también están integrados en el equipo», opinó.

«La importante apuesta artística»

Una de las claves del nuevo camino del equipo español es «la importante apuesta artística» de la seleccionadora: «Hemos presentado ejercicios con mucha dificultad, con muchas acrobacias y el camino de este equipo, siendo tan jóvenes, será largo».

Cuenta Ona Carbonell que el equipo tiene un grupo de 'whatsapp' para comunicarse y otro de entrenadoras. «Todo el mundo está muy centrado en el trabajo. Vamos juntas al teatro y al ballet para inspirarnos, organizamos barbacoas con los novios de las nuevas para conocernos», añade.

Y desvela que existe una lista con las tareas que cada una tiene en el equipo: «Una se encarga de elaborar las correcciones, otras hacemos pósters con objetivos: uno de Corea.... Escribimos historias sobre el equipo y se leen en común para impregnarnos del espíritu del equipo antes de las competiciones».

De su entrenadora destaca la disciplina y que cuestiones como la puntualidad son innegociables. Cuenta Ona Carbonell que todas las nadadoras, menos ella, duermen en el CAR y eso le resulta muy duro.

«Hay días que tenemos que estar en la piscina a las 6:50 y, como vivo fuera, me levantado dos horas antes y he tenido que desayunar sobre las cinco de la mañana. No pasa siempre, pero hay días que me levanto dos horas antes que las otras y soy mayor. A veces he llegado tarde y me he sentido fatal», comenta.

Pensando en Tokio y París

Sobre el futuro, Ona tiene la percepción de la imagen del equipo es «muy buena» y que el mundo de la sincro está valorando «muy bien» el trabajo que se está haciendo.

«Mayu nos insiste en que lo importante no es lo que pasará, sino en la imagen que demos, porque hay muchos factores que no puedes controlar. España está subiendo. Hablar de resultados no es lo que nos focaliza Mayu, porque seguiremos subiendo», dijo.

Recuerda que el camino de este equipo es hacia Tokio, pero también hacia París, sede de los Juegos en 2024. «Es un equipo ultrajoven. En los Juegos -España quedó fuera de la competición por equipos de Río- hay dos equipos más -diez en lugar de ocho- y hemos invertido en hacer ejercicios diferentes con una ejecución de gran dificultad», dijo.

Ona se siente cómoda y, lo más importante, que está evolucionando, mejorando e innovando. Aunque se le ilumina la mirada cuando recuerda que ahora tiene otro papel: «la de devolver a un equipo, que me ha dado tanto, toda mi experiencia».

«En el plano personal, me encuentro muy bien físicamente, pero recupero más lento que ellas. Antes podía descansar siete horas y me levantaba perfecto, ahora necesito más descanso», resume la capitana del equipo español.