El niño de oro del 'abuelo' Méndez

J. P. BADAJOZ.

Álvaro Martín pone la traca final a las fiestas mayores de Llerena. Ya siendo cadete protagonizó el encendido de la Feria de San Miguel y como juvenil daba su nombre a la pista de atletismo. Siempre ha sido un atleta precoz y demostrado a pesar de su juventud tener una madurez impropia a su edad. Porque a los 17 años maravilló al mundo en Lugano para colarse por sorpresa en los Juegos de Londres. «Aunque esté cansado, aunque me duela la cabeza, tengo que estudiar», declaraba. Al día siguiente tenía examen. Entonces estudiaba segundo de Bachillerato. Ahora, seis años después, con los estudios de Ciencias Políticas recién finalizados puede disfrutar del oro. En Berlín confluyen sus dos carreras. Con varios podios en Europeos sub-20 y sub-23 buscaba su consagración internacional como absoluto. Y se ha doctorado 'cum laude'.

Con 22 años ya había participado en dos Juegos Olímpicos. En Londres lloró desconsolado por su abandono por el que incluso llegó a pedir disculpas y en Río reconocía su decepción por el puesto 22. «He fallado el día D y la hora H». Así es Álvaro Martín. Un campeón. En Berlín sabía que su momento había llegado.

Poco se podía imaginar aquel chaval de 13 años que una lesión le iba a cambiar la vida. Por entonces brillaba en 5.000 y 10.000 metros. Tuvo que dejar de correr y probó con la marcha. Juan Méndez dio brillo a ese diamante. El 'abuelo' Méndez ve cumplido el sueño de su niño de oro. Álvaro Martín no olvidó sus orígenes y desde el mismo podio compartió su alegría con su mentor. «El 'wasap' que me ha enviado poco después de escuchar el himno de nuestra España, me emociona», puso Méndez en Twitter.

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