Kitesurf en agua dulce

Aficionados extremeños al kitesurf se reunieron ayer en Alange para recordar los recursos naturales que tienela región graciasa sus embalses

Elpantano de Alange acogió ayer una improvisada quedada de kitesurfistas extremeños. / Brígido
J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Hacía días que se anticipaba una reunión como la que tuvo lugar ayer en el pantano de Alange, que por momentos llegó a parecer cualquier playa de Tarifa teñida con todo tipo de colores. Los amantes del kitesurf, una nueva modalidad que hace años ha desplazado al windsurf y que en la región está creciendo, llevaban varios años planteando el reto de reunir más de veinte cometas navegando en algún pantano de Extremadura.

Por su orientación y accesibilidad, el de Alange es uno de los más frecuentados por los aficionados a este deporte que consiste en navegar propulsado por el viento gracias a una cometa. Portaje y Gabriel y Galán en la provincia de Cáceres también son pantanos muy visitados en días de viento.

Ayer era festivo en Extremadura y las previsiones eran de más de once nudos de viento a partir de las cinco de la tarde, por lo que a través de un grupo de 'whatsapp' que tiene en contacto a casi un centenar de aficionados extremeños se lanzó el reto de reunir al máximo número de cometas sobre aguas extremeñas.

El objetivo era doble: por un lado disfrutar y que los aficionados a este deporte intercambiaran experiencias y consejos. Por otro, recordar los recursos naturales que hay en Extremadura y reivindicar el uso de los innumerables embalses que tiene la región para la práctica de deportes acuáticos totalmente sostenibles.