Open de España

El momento del campeón Jon Rahm

Jon Rahm celebra uno de sus golpes en el Open de España. /El Correo
Jon Rahm celebra uno de sus golpes en el Open de España. / El Correo

El jugador de Barrika aventaja en cinco goles a Rafa Cabrera y Samuel del Val para acariciar su segundo título consecutivo en Madrid

EFEMadrid

Cuando se expresa Jon Rahm (Barrika, 1994) cada palabra, incluso aquellas que parecen simple muletillas, guarda un porqué. El vizcaíno había advertido en el ecuador del Mutuactivos Open de España que este sábado intentaría cercar el liderato. «Si no lo cojo yo...», apostilló. Y ese añadido no era fanfarrón.

El nombre del defensor del título descansa en el primer puesto del gran panel que se cobija del cálido otoño capitalino junto al hoyo 18, en una zona arbolada que de cuando en cuando ofrece una tregua a los aficionados; hoy, también, al mismísimo Rahm.

A remolque desde el jueves, a menudo incómodo, por primera vez desde el inicio del certamen marcha líder. «¿Cinco golpes?», preguntó con dudas en rueda de prensa. Esa es la distancia que tomó con sus compatriotas Rafa Cabrera Bello y Samuel del Val para verse más cerca de un segundo título en Madrid.

«Sería un honor y un orgullo, por ser español, ser campeón en España múltiples veces», dijo el jugador vizcaíno camino de su noveno entorchado como profesional del golf.

Igualado el récord de campo de Severiano Ballesteros con una tarjeta de 63 golpes -8 bajo par-, Jon Rahm suspira por descontar coronas al gran campeón cántabro. 'Seve', su ídolo de infancia, ganó el Open de España en tres ocasiones (1981, 1985 y 1995).

Jon Rahm puede gritar a sus 24 años su segunda conquista y emular al inglés Max Faulkner, vencedor en 1952 y 1953. Él es el último jugador que repitió triunfo en el Abierto español.

El juego enérgico del gigantón de Barrika lo tiene todo para recuperar hazañas de otros tiempos. Aunque su jerarquía en Madrid parecía discutida por el noruego Kristian Krogh Johanessen y los también españoles Adri Arnaus y Rafa Cabrera Bello, este domingo se situará en el 'tee' del hoyo 1 dispuesto a culminar la gesta.

Le bastará con sostener la fiabilidad exhibida en la tercera ronda. Tan ambicioso en el 'tee' como exquisito en el 'green', Jon Rahm se gustó incluso con un 'eagle' en el hoyo 16.

En ese momento caminaba ya relajado, sonriente y confiado tras haber ido mudando, hoyo a hoyo, el semblante férreo e inmóvil que mostraba a las 12.49 (hora local).

Al inicio del partido, la mirada revelaba el estado de ánimo del último campeón: Rahm estaba presto para devorar la desventaja de dos golpes que arrastraba desde la tarde anterior.

Se abalanzó sin ningún titubeo a por el liderato mediado el recorrido, después de anotar tres birdies y dos bogeys del hoyo 1 al 9. «En ese momento me faltaba agresividad», se excusó.

A partir del 'tee' del 10 destapó su furia. «He ido a por todas las banderas que veía», desveló.

Con el alemán Marcel Siem y el sudafricano Zander Lombard como meros espectadores de la exhibición del vizcaíno, Jon Rahm agitó más si cabe al público. Samuel del Val, Adri Arnaus y Rafa Cabrera Bello, que compartían ronda justo por detrás, asistieron con desconcierto a aquel sinfín de festejos. «No sabíamos muy bien qué estaba pasando», reconoció el canario.

¿Y qué pasaba? Un 'birdie' de Jon Rahm en el 10. Y en el 12. Y en el 13. Y en el 14. Y en 15.

«Es imposible no notar el público aquí. Es imposible no darme cuenta. Siempre ayuda y motiva. Es divertido darles esa emoción a ellos. Es una razón extra y lo hace divertido», convino el líder.

Para el hoyo 16 se guardó el 'eagle'. «Me hace especial ilusión haber metido una de fuera en un campo en España», indicó para terminar prometiendo «más lío» para este domingo.