El tío Sam

El tío Sam
JOSÉ MARÍA GALLARDO

En apenas dos semanas el emblemático póster ilustrado por el dibujante James Montgomery, que hacía un llamamiento a los jóvenes estadounidenses a enrolarse en el Ejército para combatir en la I Guerra Mundial, cumplirá 102 años. Casi coetáneos, esta semana fallecía el japonés Naotoshi Yamada, un entrañable e incombustible abuelete de 92 años que había asistido a todos los juegos olímpicos desde los celebrados en Tokio en 1964. La pregunta es cómo una ilustración de un viejo patriota de perilla y pelo blanco, mirada felina y chistera engalanada con las estrellas de la bandera norteamericana, ha podido trascender hasta nuestro días. O cómo el abuelo olímpico ha captado la atención de medio mundo, primero ante las próximas olimpiadas de Tokio 2020, y después tras su fallecimiento y sus catorce «participaciones» olímpicas.

El tío Sam llamaba a los jóvenes a participar en una causa global, y con su firme dedo índice apuntando al objetivo les animaba a unirse a la lucha que su país llevaba a cabo por la paz mundial. En cambio, nuestro abuelo japonés incitaba a la participación y asistencia a la fiesta del deporte por antonomasia, y con su ternura y vitalidad el espíritu olímpico tomaba una dimensión a la que todos podíamos acercarnos un poco más. Dos historias diferentes, en vidas contrapuestas, pero ambos compartían un objetivo claro y definido: ambos reivindicaban la participación, el activismo, la superación, y ponían de manifiesto la importancia del conjunto y al conjunto. Solo de esta forma se trasciende a lo efímero y la obra es atemporal.

Trascendental y atemporal es el trabajo que ayer dio a luz la Asamblea de Extremadura para la caza en la región. Y es que los partidos en los que los extremeños seguimos depositando mayoritariamente nuestra confianza han estado a la altura de las circunstancias y, con el apoyo de la Federación y de todo el sector, han alumbrado una magnífica modificación que nos sitúa a la vanguardia del panorama nacional. Sin querer entrar en materia, para ello ya tenéis en este suplemento un extenso reportaje, esta apuesta por la caza se traduce en la reducción de burocracia, en la simplificación de ocho a dos tipos de licencias, en una reducción considerable de sus tasas, en el apoyo a la Federación como eje fundamental para la vertebración y defensa del sector, en el reconocimiento de la caza social como parte fundamental del todo, impulsando el acceso a las sociedades locales de cazadores, o reflejando por primera vez en nuestra Ley de Caza la demandada modalidad de jabalí al salto.

Esta modificación, producto de la evolución y necesidades del sector, viene a complementar la magnífica regulación que siempre hemos tenido en nuestra tierra. Así, cuestiones tan importantes como el control de depredadores, las fechas de caza y especies recogidas en la OGV, las acciones por daños, la reducción de la burocracia, el simbólico impuesto sobre aprovechamiento cinegético para la caza social, entre otras muchas cosas, han sido señas de identidad de nuestra región. Hemos tenido estabilidad y posibilidades, y con esta nueva modificación se pretende seguir mejorando nuestro sector. Desde la Federación estamos convencidos de que este conjunto de medidas servirán para impulsar al sector, para que crezca el número de cazadores, también para que entidades como ésta puedan seguir trabajando en proyectos de recuperación de la caza menor, en estudios e informes que avalen nuestra actividad, en investigación, formación, y comunicación del sector y para el sector.

Pero esta modificación de Ley solo debe suponer un punto y seguido en el impulso de la caza en la región. Nuestro sector necesita de políticas de impulso y desarrollo específicas, necesita un Plan Estratégico, medidas sanitarias urgentes contra las enfermedades de la caza menor, demanda la formación y profesionalización, o el fomento de empleos ligados a la venatoria. Es urgente implementar medidas agroambientales, a la vez que asegurar una renta digna a agricultores y ganaderos, y debemos seguir trabajando con más fuerza que nunca por la incorporación de jóvenes y mujeres a nuestra actividad. Y, es por ello, que el trabajo de la Federación sigue adelante, demandando el compromiso político e institucional con la campaña #LaCazaTambiénVota por testigo.

Creemos en la caza, amamos nuestra región y lucharemos por el mundo rural.

*El autor es presidente de la Federación Extremeña de Caza