Un debate marcado por las enmiendas tumbadas y dos bloques enfrentados

EL PP RECLAMÓ QUE LA CAZA ES «LIBERTAD Y SENTIMIENTO». PARA EL PSOE ES NECESARIO AGILIZAR TRÁMITES Y PROFESIONALIZAR EL SECTOR

FEDEXCAZA

La reforma de la ley de caza protagonizó uno de los últimos debates parlamentarios de la actual legislatura, en un Parlamento regional que celebró su última sesión antes de las próximas elecciones autonómicas. El relator de la norma fue el presidente de la Comisión de Medio Ambiente, el popular José Antonio Echávarri, que explicó la tramitación que ha seguido el proyecto que de las 69 enmiendas presentadas inicialmente 33 de Podemos fueron rechazadas por la Cámara al no cumplir los requisitos.

La portavoz de Podemos, Irene de Miguel, insistió una y otra vez en que se trató de un «veto» a sus propuestas, que según ella recogían «el sentir de numerosos colectivos» de los que habían desfilado por la Comisión. De hecho, asumió «con orgullo» que gracias a su partido han sido numerosas las comparecencias sobre esta ley, con entidades, citó, como asociaciones de apicultores y senderistas. «Plegarse absolutamente a los intereses de una parte no beneficia al sector», añadió. El diputado que representa a VOX en la Cámara, Juan Antonio Morales (diputado no adscrito tras abandonar las filas del PP durante la legislatura), recalcó que se querían subir las tasas a los cazadores (algo contrario a lo aprobado) y defendió el jabalí al salto sólo en algunas comarcas.

Por el PSOE, Eduardo Béjar resaltó que se trata de agilizar licencias y trámites y de profesionalizar el sector, por lo que se mostró esperanzado en lograr el máximo consenso posible. Desde el PP, Francisco Ramírez dejó claro que en esta materia no pueden alcanzar acuerdos con Podemos porque «están en la órbita de quienes quieren prohibir la caza». «Esto no es sólo cuestión de economía; también es cuestión de libertad y de sentimiento», defendió. Por último, Victoria Domínguez, de Ciudadanos, señaló que Podemos había intentado «defender la ley de caza sin defenderla, porque convenía».