Cazador de datos

LUIS FERNANDO VILLANUEVA

Cuando se producen sentencias como la de Castilla y León, donde se termina prohibiendo la caza, lo primero que piensa un cazador es que cómo en pleno siglo XXI pueden llegar a pasar estas cosas. Y aunque en este caso no dudamos que las filias ecologistas de algún/a juez/a hayan podido influir en tan barbarie decisión, en un ejercicio de responsabilidad, también es necesario analizar qué estamos haciendo mal o, aún mejor, qué podemos mejorar. Leídas varias sentencias, todas hacen referencia a un denominador común y que se ha convertido en la kriptonita de la caza para los ecologistas y animalistas, todo un filón vamos. Y no es otra cosa que la falta de datos para avalar una caza sostenible. Y muchos de ustedes pensarán que para qué está la Administración si no para hacer este tipo de estudios. No les falta razón, pero también debemos hacer autocrítica y pensar qué podemos hacer los demás para participar y colaborar en la consecución de estos datos. Por ese motivo, la Fundación Artemisan ha presentado a los gobiernos regionales la creación de los Observatorios Regionales Cinegéticos, propuesta donde los cazadores nos comprometemos a colaborar en la consecución de datos de campo, avistamientos, censos. todo ello bajo una coordinación científica que además avale los periodos de caza en relación a las reproducciones y periodos migratorios para cada especie. Sólo así podremos, no sólo eliminar nuestro talón de Aquiles, sino posicionarnos como lo que un cazador moderno debe ser, cazador y gestor.

* El autor es director de la Fundación Artemisan