Más aprendizaje que brillo en Río

Más aprendizaje que brillo en Río

Los ocho olímpicos extremeños no tuvieron actuaciones destacadas en Brasil, pero guardarán como oro en paño una experiencia vital inolvidable

MARCO A. RODRÍGUEZBadajoz

Participar en unos Juegos es un gran éxito, con independencia del brillo en la actuación. Nuestros ocho olímpicos de Río de Janeiro regresan a Extremadura con una experiencia inolvidable en la mochila pese a que no cuajaron, en su mayoría, una presencia triunfante. El único que se colgó un metal fue el baloncestista José Manuel Calderón, que sí partía con opciones de medalla en un torneo en el que Scariolo le condenó al ostracismo del banquillo. Los otros siete no fueron magníficos porque, en una competición como ésta, para subir al podio debes superarte primero a ti mismo. Muy pocos estuvieron a su nivel. La jugadora de rugby María Ribera podría ser la excepción. Tal vez la 'rookie' Miriam Casillas o el arquero cacereño Antonio Fernández. Cienfuegos perdió una gran ocasión de ser finalista, Martín Uriol reconoció ampliamente su mal día y los nadadores Navia y Gallardo tampoco estuvieron acertados. En resumen, no cabe la palabra 'fracaso' pero sí cierta decepción.

José Manuel Calderón | Baloncestista

Un bronce muy profesional

El único extremeño que alcanzó el podio lo hizo esta vez con cierta amargura pese al enorme ejemplo de profesionalidad que, por enésima vez, ofreció el de Villanueva de la Serena. Un bronce que engrosa su extenso currículo de dos platas (Atenas y Londres) en tres apariciones que crecen a cuatro. La de Brasil será la última, como ocurrirá con otros miembros de su generación de oro, como Pau Gasol, Felipe o Navarro. Calderón ha simbolizado la pauta a seguir en el comportamiento colectivo, como siempre alejado de cualquier atisbo de egoísmo. En algunos encuentros estuvo inédito y en otros apenas tuvo minutos en pista cuando ha sido el base más importante en los éxitos recientes de la selección. Dijo que sabía el rol inferior con el que acudía, pero no debe ser fácil asumir una suplencia tan prolongada. En pista, algo más de 25 minutos para ocho partidos, con 2,2 puntos de media. Y ni un mal gesto pese a las dudas sobre Ricky. «Sin palabras para describir lo que siento ahora mismo! Orgulloso de formar parte de este equipazo», expresaba tras conquistar la medalla.

Javier Cienfuegos | Atleta-Martillo

La ocasión perdida

Javier Cienfuegos recordará siempre los Juegos cariocas con cierta aflicción. Un tren a su alcance, capacitado de sobra para atraparlo, pero que se le escapó. Ese tren era la final de martillo. «Muy barata», como él explicaría ese mismo día a este periódico, reconociendo que se le había esfumado una gran ocasión. El lanzador de martillo estuvo por debajo de su nivel aunque albergaba buenas sensaciones. No superó los 70 metros. En 73 y pico estaba el corte para acceder entre los mejores a la pugna por las medallas, pero, como diría el montijano, «el martillo no volaba. Te decepcionas, pero son mis segundos Juegos y es una gran experiencia», significaba el atleta. El polaco Nowicki fue el mejor con 77,64 cuando el extremeño tiene como marca 76,71. Es joven -26 años- y Tokio será la próxima estación.

Álvaro Martín Uriol | Marchador

Mal día para salir a correr

Álvaro Martín Uriol no ocultó su malestar cuando se vio en la posición 22 en los 20 kilómetros marcha porque su objetivo apuntaba nada menos que al diploma olímpico. El llerenense quería quitarse la espina clavada de Londres, donde tuvo que retirarse por problemas físicos en el kilómetros 14. «Estoy destrozado, decepcionado, ha sido una muy mala actuación. Aunque tenga 22 años y pueda decir que soy joven, venía con una gran responsabilidad», afirmaba este fatídico 12 de agosto. Fue el más contundente de la 'armada extremeña' en lamentar su bajo rendimiento y ahora no piensa en otra cosa que curarse la herida en el Campeonato del Mundo del próximo año.

Miguel Durán Navia | Natación

Los 20 años se notaron

Miguel Durán Navia, una de las grandes promesas de la natación extremeña y nacional, no tuvo un estreno muy acertado en sus primeros Juegos. La veteranía es un grado y al almendralejense se le vino el mundo encima en el instante que arrancaba su carrera olímpica. Participaba en la cuarta serie clasificatoria de los 400 libre con tan mala suerte que hizo un nulo tan nítido como escaso de cifras su DNI. El joven nadador parecía desconsolado cuando recogió sus enseres, con el cien por cien del cerebro pensando en lo que le había ocurrido. Después, los jueces desestimaron la salida nula y le permitieron competir, pero el daño ya estaba hecho. Los nervios del debú no se habían esfumado y finalizó su especialidad con 3:53.40, a mucha distancia de lo que él es capaz de hacer. Cinco segundos, en concreto, pues atesora el récord de España de la distancia con 3:48.96. Otro caso donde nuestro deportista está por debajo, no sólo de los demás, sino de sí mismo. El relevo 4x200 libre podía significar la revancha, pero no fue así. El cuarteto español fue eliminado, no pudo acceder a la final y tampoco batir su marca, el verdadero objetivo en Río.

Fátima Gallardo | Natación

Récord nacional de recuerdo

La otra representante de la natación regional fue Fátima Gallardo, con una presencia casi testimonial pero que le permite sumar méritos a su trayectoria. La nadadora pacense competía sólo en dos de las pruebas albergadas por el Centro Acuático de Río, y además ambas por equipos con el 4x200 libre junto a Marta González, Patricia Castro y Lidón Muñoz, un buen conjunto pese a la ausencia de la ya eterna Mireia Belmonte, que se quedó lejos de lo que buscaba, batir la mejor marca española de 7:53.20 en los Mundiales de Barcelona 2013. El crono paró en 8:03.74. Nada que hacer y eliminación. Más éxito tuvo el 4x100 libre con Marta González, Patricia Castro y Melani Costa, que estableció la mejor marca nacional en los 3:40.46, insuficientes para clasificarse pero sí al menos para rebajar en 18 centésimas las plusmarca establecida en los anteriores europeos de Londres. Las españolas finalizaron en la décimotercera posición, a mucha distancia de las australianas. La progresión que se atisbaba de Fátima Gallardo parece frenarse por las molestias físicas, pero tiene carrete.

Antonio Fernández | Tiro con arco

Cerca del diploma

Fue uno de los primeros en salir a la palestra brasileña. Antonio Fernández 'Yiyo', nuestra esperanza en la especialidad de tiro con arco, quedó eliminado en la primera ronda con la selección española (Juan Ignacio Rodríguez y Miguel Alvariño le acompañaron) ante Holanda (Sjef van den Berg, Rick van der Ven y Mitch Dielemans) por un contundente 5-1. Las cosas mejoraron cuatro días después en individual, cuando el arquero cacereño rondó el diploma olímpico e incluso la pugna por las preseas. El australiano Taylor Worth tuvo la 'culpa' al derrotarle por 3-7. Antes, el estudiante de Ingeniería Civil se deshizo del taiwanés Kao Hao-Wen (6-0) y del italiano David Pasqualucci (6-2). «Nos hemos quedado a un paso de los diplomas. Esperaba algo más, pero estoy contento», espetó el extremeño, que ya vela armas para la cita nipona dentro de cuatro años. De nuestros expedicionarios, fue de los mejores.

María Ribera | En el 'seven' de Rugby

Un diploma para enmarcar

Salvo que te encuentres entre los candidatos, a unos Juegos se viaja sin nada que perder y todo por ganar. Era el caso de la selección española de rugby 7, en cuyo plantel aparece la pacense María Ribera. Un equipo que debutaba en la competición planetaria y que cosechó el diploma olímpico en virtud de una séptima posición que siempre permanecerá en el recuerdo. En su último partido avasalló al combinado de Fiyi por 21-0. El 'seven' español fue apeado de la lucha por el podio tras caer ante Francia. La extremeña, que ya está en Badajoz, aterrizó en casa como quien se despierta de un sueño. «Es una experiencia increíble. En la Villa Olímpica veías a Nadal, la selección de baloncesto, de balonmano, a Mireia, Carolina...».

Miriam Casillas | Triatlón

La única española en acabar

Miriam Casillas fue otro de los estrenos extremeños en unos Juegos Olímpicos. Y la triatleta pacense no lo hizo nada mal. Se subió al avión con la idea de acumular una experiencia sin precio y acabó convirtiéndose en la única española en finalizar la durísima prueba diseñada para Río de Janeiro. Casillas, estudiante de Medicina y última atleta en defender los colores nacionales, es ambiciosa y dejó constancia de ello en las redes sociales: «Aunque no estoy contenta con el resultado, estoy satisfecha de haber dado todo hasta la meta. Preciosa experiencia. Esto no acaba aquí...», dijo el domingo.

Los de Río fueron los Juegos con más presencia extremeña. Ocho campeones que, con más o menos éxito o brillantez, pusieron todo su empeño y confirmaron que el deporte regional tiene un hueco en la cima mundial. La Olimpiada de Tokio inició la cuenta atrás. Y Extremadura estará allí.