Lange, el 'abuelo de los Juegos', conmueve a Argentina

Santiago Lange y Cecilia Carranza./
Santiago Lange y Cecilia Carranza.

Con 55 años y operado en 2015 de un cáncer de pulmón, el regatista se cuelga el oro y demuestra su espíritu de superación

R.C.

El argentino Santiago Lange, patrón del Nacra 17 que ha logrado este martes el oro en Río 2016, está a punto de cumplir 55 años. Eso le ha valido ser llamado el «abuelo» de estos Juegos Olímpicos de Río, ya que ningún otro deportista en competición supera su edad. Sin embargo, meses atrás muchos habían dudado de su presencia en Brasil después de que se le detectara una grave enfermedad.

Y es que la historia del patrón de este catamarán argentino, que comparte con la tripulante Cecilia Carranza, tiene un punto de superación personal, pues el que fuera bronce en Atenas 2004 y Pekín 2008 en la clase Tornado fue operado en 2015 de un cáncer de pulmón, pese a que no fuma. Una enfermedad que no cambió su inmensa pasión por el deporte y sus ganas de acudir a Río, adonde se instaló ocho meses antes para prepararse para la prueba, pues es definido por sus amigos como una persona muy obsesiva y rigurosa.

«Fue tremendo. Yo lo llevé al hospital en Barcelona cuando se descompuso. Jamás pensé que podría recuperarse y acá estamos, listos para navegar», contó su compañera Carranza Saroli el diario 'Clarín' en la previa de los Juegos.

«Lo que veo en él es el ejemplo de que cuando alguien tiene una pasión, esa pasión la podéis hacer todo el día. Nosotros somos los primeros en ir al agua para entrenar y eso es porque él siempre quiere mejorar. Me encanta navegar con Santi porque aprendo mucho todos los días», añadió.

El regatista, que incluso vivió en su barco cuatro años tras separarse de su mujer, se ha convertido en el tercer argentino que supera los 50 años y gana una medalla olímpica de cualquier deporte en su país. Los dos anteriores, también en la vela, fueron los hermanos Julio y Enrique Sieburger, 56 y 50, respectivamente, que lograron la plata en Londres 1948.

Padre de cuatro hijos, dos de ellos, Yago y Klaus, también compiten en Río 2016, en la prueba 49er. Y quieren acompañarlo a por más, en la siguiente cita olímpica en Tokio.