El extremeño Miguel Durán salva una salida nula pero no la eliminación

El extremeño Miguel Durán salva una salida nula pero no la eliminación

Tras adelantarse al pistoletazo de salida y creerse eliminado, fue readmitido por los jueces

EFE

El almendralejense Miguel Durán Navia protagonizó ayer una de las imágenes del día en Río de Janeiro. Con 20 años se estrenaba en unos Juegos en la cuarta serie clasificatoria de los 400 metros libre. Nervioso o distraído, el extremeño protagonizó una clara salida nula que le dejaba fuera de la carrera antes de su comienzo. Salió de la piscina llorando y consolado por el aplauso de los espectadores. Recogió sus cosas de la silla y se dispuso a ir al vestuario a darle vueltas a su error. Sin embargo, los comisarios tras deliberar estimaron que la caída al agua de Miguel no podía considerarse como una salida nula, por lo que le permitieron competir en su serie con el beneplácito del público que aplaudió sonoramente la decisión de los jueces.

Pero los nervios no permitieron al extremeño rendir a su mejor nivel y quedó rápidamente descolgado del resto de sus rivales, hasta completar la prueba con un tiempo de 3:53.40 que eliminaron a Miguel Durán de la competición. Una marca que dista en más de 5 cincos segundos y medio de la que el propio Durán posee como récord de España en la distancia, 3:48.96.

Nada consolará a Miguel tras el fiasco de su debut olímpico, pero la labor a la que se enfrentaba ayer estaba muy por encima de su juventud. El peor tiempo que entró en la final fue el del francés Jordan Pothain, 3:45:43, más de tres segundos y medio de su récord nacional.

Una vez finalizada la prueba, el nadador comentó en los micrófonos de la Cadena Cope que en un primer momento se le había caído el mundo encima, pero que se alegraba de que al menos le hubiesen dejado participar.

El almendralejense podrá resacirse de su actuación de ayer el próximo martes, cuando nade el 4x200 libre.