El gran desafío de Ávila
El nuevo entrenador del Badajoz tiene mucho trabajo por delante para recuperar la motivación y reconducir el objetivo de un equipo irreconocible
J. P.
Badajoz
Martes, 18 de noviembre 2025, 20:57
Miguel Ángel Ávila tiene mucha tarea por delante en el Nuevo Vivero. El entrenador cacereño toma las riendas de un Badajoz deprimido y sin ... rumbo que en Cabeza del Buey tocó fondo. El equipo blanquinegro deambula por la parte de atrás del grupo extremeño y no termina de encontrar su sitio. Partía con las expectativas de quedar campeón y ascender por la vía directa, pero la realidad le ha dado un sopapo de vuelta y media del que todavía sigue grogui.
Miguel Ángel Ávila afronta un desafío mayúsculo para recuperar el ánimo y la motivación de una plantilla cuestionada y reconducir un objetivo que se pone cada vez más cuesta arriba. Ni siquiera un especialista como Marrero ha conseguido exprimirle todo el jugo a una plantilla configurada para dominar el grupo y salir de la Tercera, aunque escasa de efectivos y aún más mermada por las lesiones.
Luis Oliver Sierra ponía a los jugadores en el centro de la diana con unas declaraciones explosivas en Canal Extremadura TV. «Desde luego que no va a ser con estos jugadores con los que vamos a ascender». Un mensaje de aviso a navegantes que parte del propio director deportivo que ha sido el responsable de la confección del equipo, además de dueño del club. «Cualquiera que venga que mejore la posición, se sacará a uno y se meterá a otro, así de simple. Que nadie se escandalice porque eso ya se lo he dicho a ellos», añadía sin paños calientes. Y con esa amenaza sobre sus cabezas tendrán que sacar la situación adelante esos mismos futbolistas y al nuevo entrenador le tocará gestionar el estado emocional de un vestuario que necesita levantar el ánimo para reflotar al equipo hacia sus verdaderas aspiraciones.
El primer apunte de Ávila en su libreta pasa por encontrar la tranquilidad que necesita el equipo y eso se consigue adquiriendo una regularidad en los resultados. La efectividad y contundencia en las dos áreas es otra de las cuentas pendientes de este Badajoz al que le cuesta marcar y encaja con facilidad a la mínima que le llegan.
Como siempre pasa con los equipos en crisis la cuerda se rompe por el lado del entrenador. El Badajoz ya ha agotado su primera garantía que tenía como salvoconducto al ascenso con la destitución de Juan Marrero. El técnico valenciano era la gran esperanza para la desesperada y sufrida afición blanquinegra. Su reputada trayectoria le avalaba y transmitía máxima confianza a la hinchada, aunque en las entrañas del club todo fuera un caos y el inicio liguero más que decepcionante.
Cinco derrotas ya como en toda la temporada pasada
El Badajoz ya ha perdido en once jornadas los mismos partidos que en todo el curso anterior. Cinco derrotas que duelen una detrás de otra y pesan en la mochila para alcanzar el final del camino teniendo que hacer un esfuerzo extra brutal. Y en la evaluación del pasado junio el sentir de la mayoría fue de una temporada horrible y fracaso absoluto, a pesar de maquillarla con el playoff y llegar con ligera ventaja al partido decisivo de la final autonómica.
Ahora no queda más remedio que recurrir al plan B con el mismo objetivo de ascenso, pero ya se empieza a asumir una realidad que rebaja las aspiraciones al playoff. A 15 puntos del liderato, los 8 con la quinta plaza sí parecen más al alcance.
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