Ávila toma las riendas del Badajoz con la responsabilidad de revertir la situación
«Ahora mismo no toca hablar de ascenso», destaca el nuevo técnico blanquinegro consciente de la prioridad de recuperar el estado anímico de su plantilla
Miguel Ángel Ávila ya ejerce como nuevo entrenador del Badajoz. Sin grandes estridencias ni hacer castillos en el aire, el técnico cacereño asume desde la ... prudencia el vertiginoso reto que tiene por delante con la ilusión y la responsabilidad de poner al equipo donde por historia y potencial se merece. Su objetivo prioritario pasa por recuperar el ánimo y la confianza de una plantilla a la que no le están saliendo las cosas como se esperaba.
Su llegada aporta esa serenidad que necesita el club para afrontar una realidad que dista mucho de las expectativas generadas. Devolver la tranquilidad al vestuario es su principal preocupación y la base para comenzar a implantar sus ideas con el objetivo de reflotar al equipo. Y con esas premisas reparte dosis de realismo y no se plantea más allá del partido contra el Villanovense de esta jornada. «El futuro más inmediato es el domingo y tenemos que hacer todo lo posible para trabajar bien esta semana, llegar al domingo en las mejores condiciones posibles y ganar, ya está», sostiene. De ahí que en la situción en la que se encuentra el Badajoz y con los pies en la tierra rehuse de lanzar proclamas grandilocuentes. «Yo quedaría muy bien ahora si dijese que sí, que vamos a pelear por el primer puesto, pero es que sinceramente ahora mismo no toca eso, ahora mismo no podemos pensar a futuro». En ese sentido, Ávila da con un aspecto clave para quitar a los jugadores esa carga que llevan añadida por la exigencia de un club como el Badajoz. «Plantearse objetivos a largo plazo, yo creo que ahora mismo por el momento en el que estamos no toca y creo que generaría también una presión bajo mi punto de vista innecesaria».
El preparador cacereño se ha encontrado un vestuario sumido en una espiral negativa y muy tocado en lo emocional, pero está convencido en poder recuperar las mejores sensaciones de su tropa y cambiar la dinámica. «Los jugadores a nivel psicológico están un poquito más decaídos, más bajos de moral, pero estamos en noviembre y todavía quedan muchas jornadas por jugar, quedan muchos partidos y la situación no siendo buena, se puede revertir». También es consciente de que el delicado momento que atraviesa el equipo repercute en el estado de ánimo. «Obviamente cuando no se gana y cuando el objetivo principal que se marca a principios de temporada de momento no se está cumpliendo, pues lógicamente afecta».
Sobre su manual de estilo y lo que puede esperar la afición blanquinegra, Ávila pone el foco en la realidad de la Tercera y asegura trabajo, compromiso y sacrificio. «Nosotros vamos a pretender ser un equipo competitivo, que es lo que demanda esta categoría. Esta categoría tiene mucha desigualdad, digamos en cuanto a contextos. Porque no es lo mismo jugar en el Nuevo Vivero que jugar en otros campos fuera de casa y lo que demanda esta categoría es competir y adaptarse. Competir porque sin eso es difícil sacar los tres puntos y adaptarse porque al final la variabilidad de los contextos te marca un poco esa competitividad del equipo», expone. A pesar de las circunstancias y el desastroso inicio, Ávila se muestra optimista con pode rsacar al equipo adelante. «Tenemos mucho margen de mejora».
Carlos Luengo, ayudante de Karanka, su segundo
Ávila llega al Badajoz con su hombre de confianza Carlos Luengo como segundo entrenador y analista. La trayectoria de Carlos Luengo (Cáceres, 1979) ha estado ligada a Aitor Karanka como analista jefe en clubes de primer nivel como el Birmingham, Granada o Maccabi Tel Aviv. El técnico cacereño mantiene a Juanma Jiménez como entrenador de porteros y a Manuel de la Concepción como preparador físico. De esta manera, tras la salida de Juan Marrero también deja el club su ayudante Nico Medina.
El nuevo entrenador del Badajoz no entra a valorar la necesidad de reforzar al equipo porque considera que no es su competencia y fija su prioridad es el día a día. «Ahora mismo hablar a futuro no me centro. Yo me centro en lo inmediato y lo inmediato es el domingo el Villanovense, en preparar bien la semana, en que el equipo entrene bien, que coja los conceptos que queremos implantar y que el domingo seamos competitivos. Luego a partir de lo que vaya a suceder en el mes de diciembre o enero, eso ya ni me compete a mí ni me toca en este momento».
En cuanto a los dardos lanzados por Luis Oliver Sierra sobre los jugadores, Ávila prefiere centrarse en su misión de sacarle el máximo a una plantilla que considera que tiene mucho potencial. «Todas las opiniones son respetables. En lo que concierne a mi posición como entrenador es transmitirles la máxima confianza, dejarles las ideas claras de lo que queremos ser como equipo y a partir de ahí crecer porque el equipo tiene calidad de sobra, tiene jugadores que han demostrado durante todos estos años que son muy buenos futbolistas y obviamente de un día para otro no se les puede olvidar».
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