PRIMERA B FEMENINA

Siete fichajes y catorce renovaciones para el nuevo Santa Teresa

Antúnez, pensativo en el partido ante el Tacón en El Vivero. :: j. v. a./
Antúnez, pensativo en el partido ante el Tacón en El Vivero. :: j. v. a.

Cuatro incorporaciones están ya cerradas y la idea es contar con una plantilla de 22 jugadoras para competir con las máximas garantías

MANUEL Gª GARRIDOBADAJOZ.

El Santa Teresa sigue haciendo los deberes. Como estudiante aplicado, el club se ha puesto manos a la obra al día siguiente del final del playoff, tal y como anticiparon, y a estas alturas la plantilla está perfilada y falta únicamente ir rematando algunos ajustes. En total van a ser 14 las renovaciones, seis de ellas se han anunciado ya (Parralejo, Yoli, María Neira, Rovirola, Mireya y Ayuso), las demás se irán haciendo oficiales en los próximos días.

Solo hay dos futbolistas que seguro no siguen: Sofía Melchor y Ayano Dozono, que no aceptó la oferta para seguir ligada al conjunto extremeño. Del grueso de las canteranas que la pasada campaña fueron asiduas en los planes de Juan Carlos Antúnez, solo un par de ellas se mantendrán con el primer equipo y el resto participará prioritariamente con el filial y entrenarán con sus compañeras del equipo de Primera B de manera más ocasional.

La intención, según el propio técnico, es completar un plantel de 22 jugadoras. «Nos ha destrozado una plantilla corta, no hemos estado preparados para competir un mes entero sin parones con cuatro partidos de altísima intensidad». Las vacantes que quedan hasta llegar a esa cifra se completarán con los refuerzos. Cuatro están ya cerrados y el quinto puede ser cuestión de horas. Se espera que se logren dos incorporaciones más, hasta llegar a las siete. «Estamos pidiendo permisos a los clubes porque las fichas federativas acaban el 30 de junio».

Antúnez apostó mucho por dosificar sus estiletes durante el curso pero pese a ello llegaron muy justas al tramo definitivo. Lección aprendida. «Queremos 18 jugadoras que puedan ser titulares». La zona más fortalecida será la defensa, donde más problemas tuvo el Santa Teresa, especialmente en los momentos finales del curso. Llegarán una lateral para cada banda, una central, una mediocentro defensiva y una extremo. Las molestias de María Neira ante el Tacón en la final del playoff destapó cierto desequilibrio que se trata de subsanar. «Lo cierto es que no teníamos ninguna zurda, a excepción de Estefa y María, que es pieza clave y jugará una gran cantidad de partidos, pero es necesario que de cuatro o cinco choques descanse».

El conjunto pacense sobrevivió con apenas cinco zagueras y ninguna de las jugadoras del centro de campo contaban con un perfil polivalente que permitiera reconvertirlas para situarlas en el eje de la cueva. Esa ha sido una de las prioridades. En este caso, algunas de las incorporaciones permiten más alternativas contando con cuatro futbolistas que pueden actuar en el centro de la zaga.

Ariadna Rovirola, que no pudo participar en los últimos encuentros, fue operada de la rodilla a principios de junio y necesitará un par de meses de recuperación. «En teoría debería empezar la pretemporada sin problemas». El caso de Mariana es una incógnita, aún no se sabe si continuará en el club, ya que no ha terminado de recuperarse de su lesión de rodilla y probablemente necesite volver a pasar por el quirófano, lo cual podría dejarle fuera de los terrenos de juego un periodo de tiempo considerable. Tiene una oferta del club sobre la mesa, pero el Santa y la delantera mexicana deberán llegar a un acuerdo sobre algunas condiciones concretas sobre su ficha. En todo caso, «la intención es renovarla», asegura Antúnez.

El técnico extremeño resalta la dureza del grupo Sur en el que se enmarcan, «con seis equipos que han estado en la Liga Iberdrola en los últimos años. Además, con los filiales de Levante, Valencia y Tenerife, potentes en Primera».

Por otro lado, el Santa Teresa cuenta con un frente abierto peliagudo: ¿dónde jugará sus partidos la próxima campaña?. La Federación Española recoge en su normativa que los compromisos de Primera B deben disputarse en campos con césped natural, o artificial homologado de última generación. El Vivero, su feudo en los últimos años, no cumple con esos requisitos y en Badajoz todas las opciones pasan por el Nuevo Vivero.