SEGUNDA FEMENINA

Razones para creer y certezas para soñar

La grada de El Vivero presentará una gran entrada para la ida de la final por el ascenso . :: santa teresa/
La grada de El Vivero presentará una gran entrada para la ida de la final por el ascenso . :: santa teresa

El Santa Teresa afronta (12.30) la ida de la final por el ascenso a la Liga Iberdrola con la afición como principal arma

MANUEL Gª GARRIDO BADAJOZ.

Cuando el Santa Teresa consumó su descenso a Segunda hace algo más de un año no hubo dramas. Fue un revés, pero los llantos y crujir de dientes no tenían cabida. En todo momento se afrontó con naturalidad y sin grandes estridencias. «El lunes siguiente el club ya estaba preparando la temporada siguiente», recuerda en ocasiones el técnico Juan Carlos Antúnez, que añadía en la previa esta semana: En este caso, el 20 mayo, pase lo que pase, haremos lo mismo». Imposible tildar de fracaso el desenlace de la campaña pasada. Un club modesto había resistido titánicamente en Primera luchando contra presupuestos mucho mayores y llegó a competir por algo más que la permanencia.

«Hay que volver a esos orígenes. Nuestro proyecto va más allá de estar en la élite. Estamos creando un equipo fuerte y unido en el vestuario». Los objetivos nunca han orbitado alrededor de una categoría u otra; crecer, profesionalizarse y cultivar la cantera jalona toda su estructura. Un mapa conceptual innegociable y precepto irrefutable de una filosofía fundacional intacta. Ambición a espuertas, pero exigencia y presión, cero.

No hay que olvidar que las pacenses ya han ascendido. En la vorágine del título liguero y la pugna por subir a la Liga Iberdrola se ha difuminado por el camino que tienen asegurado el billete para jugar el año que viene en Primera B. Un éxito que ha pasado de puntillas debido a la excelencia alcanzada este curso. En el peor de los casos, se codearán con los mejores clubes de Segunda.

Una de las mayores certezas del Santa Teresa para soñar es la cohesión de un grupo plagado de talento contrastado y quilates aún por relucir que aseguran el presente y blindan el futuro más inmediato de la entidad. «El año que viene volveremos», afirmaba sin género de dudas Antúnez aquel 29 de abril de 2018. Unas palabras muy similares a las que formuló el pasado jueves: «Estoy convencido de que vamos a ganar la eliminatoria».

Partiendo de esas premisas, las pacenses poseen razones de sobra para creer en sus posibilidades. En primer lugar, el precedente: Ganaron la única fase de ascenso a Primera que jugaron. Esa experiencia le permite al entrenador retocar la partitura según el ritmo que demande la eliminatoria. La pólvora es otra de las claves. Belén y Estefa han comandado la faceta realizadora de un equipo que ha anotado un centenar de goles en 26 partidos. Los quince minutos de incertidumbre en El Sadar también ha permitido detectar errores y trabajar sobre ellos para fortalecer aún más el bloque. Y por supuesto, el mayor dogma de fe para el Santa Teresa es su afición. Se instalarán gradas supletorias en El Vivero, que registrará una gran entrada para enfrentarse al CD Tacón (12.30 horas). Se trata de la ida de una final para acceder a la máxima categoría. Solo cuatro equipos (los de esta parte del cuadro, junto con Deportivo y Femarguín) han tenido acceso a esta oportunidad entre un total de 112 equipos en liza.

El conjunto madrileño llega con la ilusión intacta y con ganas de resarcirse de su ascenso frustrado el pasado curso, cuando les faltó un gol ante el Logroño para lograrlo. Las jugadoras dirigidas por David Aznar llegan tras doblegar a uno de los favoritos en todas las quinielas, el Zaragoza, al que derrotaron a domicilio en la vuelta de la semifinal (0-1) tras el empate (1-1) cosechado en el primer enfrentamiento de la serie.

«Es un equipo que juega mejor en la salida del balón, pero nosotros somos más contundentes en la manera de defender. Va a estar muy equilibrado. Cuentan con jugadoras con calidad individual, que arriba tienen pegada y hacen goles. Además, han recibido solo cinco goles en 28 partidos y no tienen problema en dejar la iniciativa al rival. Esperamos un partido cerrado y que va a ser muy ajustado», advierte Antúnez.