Bélgica acepta el camino más difícil

Bélgica acepta el camino más difícil

Una genialidad del realista Januzaj decantó un partido en el que ni belgas ni ingleses se vaciaron por la victoria

Víctor M. Robledo
VÍCTOR M. ROBLEDO

Cuando Tielemans recibió una cartulina amarilla en el minuto 19 por una falta sobre Rose, la afición belga lo celebró casi como un gol. En el partido más extraño en lo que va de Mundial, con la amenaza del lado duro del cuadro intimidando al equipo que se atreviera a ganar, Bélgica e Inglaterra se pusieron en manos de su propio destino y del juego limpio. Ambas comparecieron con sus equipos B, plagadas de suplentes y con la ambición justa para cumplir un trámite. Al final no fue el número de tarjetas lo que decantó el grupo G, sino una genialidad del realista Januzaj al inicio de la segunda mitad, que sitúa a la selección en la definitiva primera posición. Su premio envenenado será enfrentarse a Japón el lunes en los octavos de final y esperar en los sucesivos cruces a selecciones como Brasil, Argentina, Francia, Uruguay o Portugal.

El que podía ser uno de los grandes duelos goleadores del Mundial quedó finalmente en un simulacro. Lukaku y Kane se mostraban despreocupados en el banquillo al ser captados por las cámaras al inicio del partido. Roberto Martínez y Gareth Southgate agitaron sus onces con nueve y ocho cambios respectivamente. Inglaterra, no obstante, puso desde el principio un punto más de intensidad para ganar, aunque sin excesiva determinación.

1 Bélgica

Courtois; Dendoncker, Boyata, Vermaelen (Kompany, m. 74); Hazard, Fellaini, Dembélé, Chadli; Januzaj (Mertens, min. 86), Batshuayi y Tielemans.

0 Inglaterra

Pickford; Jones, Stones (Maguire, m. 45), Cahill; Dier, Alexander-Arnold (Welbeck, m. 79), Loftus-Cheek, Delph, Rose; Rashford y Vardy.

Goles
: 1-0: min. 51, Januzaj.
Árbitro
: Damir Skomina (Eslovenia). Mostró amarilla a los belgas Tielemans (min. 19) y Dendoncker (min. 33).

La primera mitad transcurrió sin más sobresalto que algún amago de ocasión a balón parado por parte de los dos equipos. Fellaini tuvo la primera clara para Bélgica en el minuto 27 al rematar un córner, pero su disparo fue sacado bajo palos por la defensa inglesa. Loftus-Cheek respondió en el 35 con una acción similar. En un par de ocasiones, el público neutral mostró su disconformidad con pitos al entender que las dos selecciones estaban abusando del juego horizontal en el centro del campo. Ni siquiera hubo tiempo añadido antes del descanso, y eso que los árbitros están siendo generosos en ese aspecto en lo que va de Mundial.

Aficionados ingleses celebran la derrota

El guión se rompió en el minuto 51 con una acción magistral de Januzaj. El jugador de la Real Sociedad controló el vértice derecho del área inglesa, rompió a Rose con dos amagos y colocó un zurdazo muy cerca de la escuadra del meta Pickford. Hasta Roberto Martínez aplaudió con un gesto el gol.

Rashford pudo empatar en el minuto 66 con un mano a mano que Courtois despejó a córner por muy poco. Delph también cazó un buen disparo desde el borde del área poco después, pero el balón se estrelló en un defensa belga cuando enfilaba la portería del meta del Chelsea. En el 83, Fellaini sacó casi bajo palos un remate de Welbeck a la salida de un córner. Ahí terminó toda la producción ofensiva de Inglaterra.

Bélgica, mientras tanto, se limitó a mantener la pelota todo lo que pudo con largas posesiones y a dejar pasar el tiempo. Roberto Martínez aprovechó para dar minutos al central Kompany, que no había podido debutar en lo que va de Mundial por una lesión. Mertens pudo sentenciar el partido a dos minutos del final con un buen golpeo con el exterior de su pierna derecha que le salió demasiado centrado. Fue la última acción destacable. Cuando el árbitro señaló el final, algunos aficionados ingleses celebraron su derrota casi tanto como los belgas su victoria. El tiempo dirá quién de los dos ganó realmente con este resultado.