Defensa de tres, dos puntas y extremos para encontrar el gol

Diego Costa, en una acción del partido. /Pierre-Philippe Marcou (Afp)
Diego Costa, en una acción del partido. / Pierre-Philippe Marcou (Afp)

Lopetegui optó por Rodrigo de titular pero terminó el encuentro con Asensio, Lucas, Aspas y Costa para mantener su racha de gol y triunfos

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENEnviado especial a Krasnodar

Avisó Julen Lopetegui antes del partido que España tiene muchas variantes y no le preocupaba la falta de gol. Normal, viendo la espectacular racha que llevaba antes del duelo en el majestuoso estadio del Krasnodar. Se imaginaban los internacionales en el césped antes del partido cómo seria ver la repetición en esos marcadores LED de 360 grados. Pero para eso había que anotar. Sucedió cuando Lopetegui, nervioso por la falta de ocasiones ante un Túnez que defendió de modo espectacular, hizo un órdago: dos puntas y dos extremos asociándose con un mago como Andrés Iniesta. Y el 1-0 llegó, en una acción de mérito de Costa en carrera y que optimizó Aspas cuando parecía no tener ángulo al batir por bajo a Aymen.

El gol no variará un debate sobre el delantero centro que parece asociado a España desde 2012, cuando dejó de tener un titular claro para este puesto. En aquel torneo Del Bosque usó el falso '9' por la baja de Villa y aunque el 'Guaje' viajó a Brasil junto a Torres el puesto parecía tener un destinatario: Diego Costa. El atlético no terminó de convencer al anterior seleccionador y se quedó sin Euro de Francia, donde Morata se hizo con el puesto pero fracasó el día clave ante Italia. Lopetegui le volvió a conceder galones a Costa y lo mezcló con Morata, que tras un 2018 horrible perdió su plaza por el buen rendimiento de Iago Aspas y Rodrigo Moreno en sus clubes (22 y 19 goles) y en 'La Roja'.

Rodrigo, voluntad sin acierto

En suelo ruso, tras un test fallido ante Suiza con Costa en punta y Aspas caído a banda, le tocaba el turno a Rodrigo. Voluntad le puso, pero le faltó algo de chispa. Como al resto de España, a la que le costó entrar en juego porque que Túnez defiende bien. Probablemente de las selecciones africanas en este Mundial es la que mejor lo hace. Por eso lleva años siendo la excepción del fútbol africano, generalmente desordenado en defensa y tácticamente caótico. Una excepción que se atragantó a España, que apenas tenía continuidad con la pelota. Así es complicado generar ocasiones. Sufrió el delantero del Valencia. Aunque juegue en el mismo equipo Rodrigo no es Villa. Y tampoco se le debería exigir con ello al punta.

Rodrigo, uno de los preferidos del técnico en las categorías inferiores y que viene de mejorar su mejor campaña en el Benfica, intentó desmarques, como uno del que no pudo salir cuando le llegó la pelota, y dispuso de un cabezazo desviado cuando Odriozola centró desde la diestra en el ecuador del primer acto. También recibió de espaldas, pero en lugar de descargar a los centrocampistas, lo mejor que hizo Costa en Villarreal, la pisó para golpear pero no tuvo espacio suficiente para armar el disparo. Antes de llegar al descanso le pitaron un fuera de juego en un pase que le hizo Piqué e intuyó que no iba a durar mucho más en el césped porque Lopetegui, eléctrico, quería cambiar aquella dinámica.

En el descanso mutó a su equipo. Retiró a Thiago, que hizo un pase imprudente a un Odriozola desajustado atrás que pudo costar carísimo a España, por Koke. El madrileño siempre ha sido titular en los días más exigentes y de cara al debut parece más probable su presencia junto a Busquets, Silva e Iniesta. Y la de Costa, que ingresó al campo para la media hora final y tuvo un gran rendimiento. Participó en el gol y rozó el 2-0. Así, el atlético parte con ventaja. Siempre ha sido la primera opción de Lopetegui (7 tantos), pese a que su punto batallador y no tan técnico parece, en ocasiones, no mezclar bien con un equipo tan técnico. El entrenador, además de su trabajo en la presión alta, sabe que es decisivo cuando hay espacios.

20 partidos marcando

Su presencia fue clave para la victoria y el gol, lo que supone que España acumule 20 encuentros anotando, igualando uno de los topes de su historia fijado allá por 1947 gracias a un goleador de bandera como Telmo Zarra. Antes de Lopetegui lo más que se había acercado La Roja a ese registro fue entre 2012 y 2013 cuando un 0-0 en la semifinal de la Confederaciones ante Italia rompió una racha iniciada con el mágico 4-0 de Kiev. Curiosamente de los 61 goles que acumula España con Lopetegui en esos 20 partidos sin derrota (sólo seis empates) ha sido David Silva, que rozó el 1-0 antes de irse por Asensio, es el pichichi con 11 goles (de los 35 que le han colocado el cuarto de los artilleros históricos de la selección).

España llega al debut mundialista sin derrotas, pero con cierta cautela. No por la falta de gol sino por el flojo encuentro completado a 6 días del estreno en Sochi. Seguro que a Lopetegui le preocupa más ver cómo su equipo se desajustó en defensa y tuvo problemas en la salida de balón...

 

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