Bélgica se aferra a Lukaku para cerrar su billete a octavos

Lukaku celebra uno de sus dos goles ante Panamá. /
Lukaku celebra uno de sus dos goles ante Panamá.

Los de Roberto Martínez se miden a una Túnez que pierde a su portero titular para lo que resta de Mundial

Víctor M. Robledo
VÍCTOR M. ROBLEDO

Los escenarios y los protagonistas cambian cada cuatro años, pero hay guiones que se repiten en todos los Mundiales. En la segunda jornada de la fase de grupos, con el recuerdo del debut extrañamente fresco, los equipos caminan sin apenas margen de error sobre una fina cuerda que separa el éxito del golpe. Bélgica y Túnez experimentarán esta tarde ese vértigo en el Spartak Stadium de Moscú. Los belgas persiguen una victoria que les permita certificar su pase a octavos de final antes del imponente duelo de la última jornada, en la que se medirán a Inglaterra. Túnez, por su parte, necesitan ganar si quieren seguir soñando con disputar por primera vez en su historia la segunda ronda. El desafío es mayúsculo para una selección cuyo último triunfo mundialista data de 1978.

El seleccionador de Bélgica, Roberto Martínez, recupera para la cita ante el equipo tunecino a Vermaelen. El central barcelonista sufrió una lesión en el bíceps femoral del muslo derecho hace un mes y no pudo incorporarse al trabajo con el grupo hasta el pasado jueves. Kompany, con una lesión en la ingle, tendrá que esperar hasta el partido del jueves ante Inglaterra para debutar. La goleada sin excesivo brillo ante Panamá el pasado lunes permite a la selección belga afrontar la cita de esta tarde con las pulsaciones en su punto.

La situación contraria la vive Túnez, donde se acumulan las malas noticias desde su llegada a Rusia. A la dolorosa derrota ante Inglaterra en el tiempo de descuento se le sumó el miércoles un nuevo revés: su portero titular, Moez Hassen, ha tenido que abandonar la concentración por la lesión en el hombro que se produjo en el minuto quince de la primera jornada. Farouk Ben Mustapha ocupará de nuevo su lugar.

Túnez ha minimizado sus exposiciones públicas para preparar el partido de esta tarde. Las ruedas de prensa de los jugadores han sido suspendidas durante toda la semana y el seleccionador Nabil Maaloul programó todos los entrenamientos a puerta cerrada para alejar a sus futbolistas de miradas ajenas. Al margen del cambio obligado en la portería, el técnico podría efectuar alguna modificación en otras líneas para enfrentarse a Bélgica.

La atención individual la volverá a centrar Romelu Lukaku. El delantero belga encumbró el pasado lunes a su selección ante Panamá con dos goles en seis minutos que le valieron además el premio al mejor jugador del partido. Según se supo después, su exhibición vino precedida de una pequeño regañina al descanso de su compañero Hazard, que le reprochó haber estado «un poco desaparecido» durante la primera mitad. Sus palabras surtieron efecto y el delantero del Manchester se destapó en la segunda mitad.