La última locura de Bielsa

Marcelo Bielsa, durante un partido con el Leeds. /El Correo
Marcelo Bielsa, durante un partido con el Leeds. / El Correo

Espía y gana al Derby de un Lampard indignado al descubrir el jueves a un colaborador del argentino vigilando el entrenamiento

IÑIGO GURRUCHAGALondres

El Derby County llamó a la Policía el jueves cuando detectó que un hombre 'actuaba de manera extraña', o sea, paseaba por el perímetro, en su campo de entrenamiento. Pasó un rato en el interior del automóvil policial y fue puesto en libertad. El Derby afirmó el viernes en un comunicado que el sospechoso es un empleado del Leeds United. Ese fue el inicio del 'spygate', un caso de espionaje futbolístico.

«Soy el único responsable de la presencia de esa persona en el campo de entrenamiento del Derby 'Country'», confesó Marcelo Bielsa a la televisión Sky, antes de comenzar el partido entre ambos equipos en Elland Road. Dijo que no consultó con el club y que envía observadores a entrenamientos de los rivales desde la fase sudamericana de la Copa del Mundo de 2002, cuando era seleccionador argentino.

En aquel equipo jugaba Mauricio Pochettino, ahora entrenador del Tottenham, que preguntado por el espionaje denunciado por el Derby County -que no Country- respondió que era una práctica habitual en el fútbol argentino «hace treinta años». «Parece raro aquí, pero ocurre en Argentina. No haya nada malo en ello, es conseguir más información del rival», añadió.

El entrenador del Derby County, Frank Lampard, exestrella del Chelsea y de la selección inglesa, está muy enojado. Bielsa le llamó tras la detección y detención de su espía y dijo que el entrenador rival le reprochó «que no respeta el 'fair-play'». «No está prohibido», dijo Bielsa. «A unos les parece mal y a otros no, pero no importa lo que yo piense, sino lo que piensan Lampard y el Derby 'Country'», afirmó.

Las reglas de la Liga Inglesa de Fútbol (EFL), que agrupa a las tres divisiones por debajo de la Premier, exigen que los clubes se traten con la «máxima buena fe». No hará nada hasta que el Derby County presente una denuncia. Lampard y Bielsa (1-4 en el partido de la primera vuelta) se dieron la mano fríamente antes del partido del viernes y fue fría también la despedida tras el 2-0.

Sagrado

La superioridad del Leeds de Bielsa en su casa fue constante, aunque el Derby pudo merecer dos penaltis. Tras tres derrotas consecutivas, dos en la liga y una en la Copa de la FA, el United se mantiene como líder. Tres juveniles en el campo, un juego vistoso de combinaciones y ataque, frescura física tras el atracón tradicional de fútbol navideño en Inglaterra, alegría y cachondeo de su público.

«Nosotros espiamos cuando queremos, nosotros espiamos cuando queremos», cantaron los hinchas de los blancos, que recibieron a los visitantes simulando con sus dedos formando círculos en torno a sus ojos que estaban con catalejos observando a sus rivales. El fútbol de Bielsa y su personalidad han encandilado a un club que anhela su regreso a la Premier.

Lampard no cede. En sus declaraciones tras el partido manifestó que el espía y la llegada de la Policía trastornó su entrenamiento, que fue suspendido mientras se resolvía el incidente, y que a él no le vale «que se diga que hay diferencias culturales». Apeló a Guardiola o a Klopp para que testifiquen sobre la importancia de la «sacralidad del campo de entrenamiento». .

«Yo dirigí 280 sesiones de entrenamiento del Athletic en Bilbao, y todas abiertas al público», djo Bielsa. Dijo también que los entrenadores tienen hoy más información que la que necesitan y que el enviar observadores es «algo adicional», pero que su intención no era «ganar una ventaja deportiva». No se ha comprometido a no hacerlo de nuevo ni quiere justificarlo, porque «tengo que respetar las tradiciones de este país». De hecho, este sábado, el propio Leeds hizo un comunicado en el que pide disculpas a su rival y anuncia que trasladará a Bielsa la «integridad y honestidad sobre la que se construye el club».